Cómo tratar a una persona con Alzheimer: comunicación y decisiones
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En resumen
- Tratar a una persona con Alzheimer es, en esencia, tratarla como a cualquier adulto: con respeto, tratando de entender lo que necesita y dejando que opine, decida y haga por sí misma todo lo que pueda. Es la enfermedad, y no la persona, la que causa los cambios de conducta.
- Al hablar ayudan las frases cortas, una idea cada vez, las preguntas concretas («¿quieres pescado o pollo?»), el contacto visual, dar tiempo para responder y un tono tranquilo. Conviene evitar corregirla a cada momento, discutir, hablar de ella como si no estuviera y usar un lenguaje infantil.
- Cuando se altera, lo primero es buscar la causa (dolor, hambre, sed, cansancio, ruido, miedo, una infección o un medicamento nuevo) y responder con calma. Los cambios bruscos de conducta requieren avisar al médico.
- Conducir, vivir sola o cambiar de casa y firmar documentos son decisiones que conviene afrontar pronto y con ayuda profesional. Mientras la persona pueda entender lo que firma, es el mejor momento de dejar por escrito su voluntad.
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La Fundación Pasqual Maragall responde a «¿cómo tratar a una persona con Alzheimer?» con una idea sencilla: como a cualquier persona, tratando de entender lo que necesita. En la práctica eso significa respetar su dignidad, hablarle de un modo que pueda entender, ayudarla sin quitarle protagonismo y buscar el motivo de lo que hace antes de reprochárselo. Esta guía resume lo que recomiendan el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de EE. UU. (NIA), la guía NICE del Reino Unido y la Fundación Pasqual Maragall, y te lleva a las páginas donde profundizamos en cada tema.
Principios del buen trato
- Es la enfermedad, no la persona. Según el NIA, es la enfermedad la que causa los cambios de conducta, y algunos días la persona puede ser ella misma y otros actuar de forma inusual. No lo hace a propósito.
- Sigue siendo un adulto. Se dice a veces que «se vuelven como niños», pero la Fundación Pasqual Maragall recuerda que tratarla como a un niño atenta contra su dignidad y su autoestima y puede causarle padecimiento emocional, y que si percibe una actividad como infantil es fácil que se enfade y rechace participar. El NIA aconseja no usar «lenguaje infantil» ni hablar de la persona como si no estuviera presente.
- Evita que se sienta humillada. Según la Fundación Pasqual Maragall, en cualquier fase las personas con Alzheimer evitan o se rebelan contra lo que viven como humillante, como parecer torpes o «no enterarse de nada». Por eso conviene no ponerla a prueba ni corregirla delante de otros.
- Cuenta con su opinión. La guía NICE pide animar y facilitar que la persona con demencia exprese sus opiniones sobre sus cuidados, con apoyos como imágenes o textos sencillos si hacen falta, y conocer sus gustos, sus rutinas y su historia personal.
- Su conducta también comunica. Cuando ya no encuentra las palabras, un comportamiento extraño o la negativa a hacer algo que solía hacer de buen grado puede ser señal de dolor o de malestar, según la Fundación Pasqual Maragall. Por eso conviene descartar primero las causas físicas.
- Cada persona es distinta. Cada una tiene síntomas, ritmo y circunstancias propias: no existe una única forma correcta de cuidar.
Cómo hablar con una persona con Alzheimer
La enfermedad puede dificultar encontrar la palabra adecuada, entender lo que significan las palabras, prestar atención en conversaciones largas, mantener el hilo o ignorar los ruidos de fondo, según el NIA. Estas pautas ayudan:
- Capta su atención antes de hablar. Acércate con calma, llámala por su nombre, mírala a los ojos y ponte a su altura.
- Cuida el tono y el gesto. El NIA aconseja vigilar el tono, el volumen, la expresión de la cara y el lenguaje corporal, y evitar parecer enfadado o tenso.
- Una idea cada vez, con frases cortas. Las explicaciones largas o complejas son difíciles de seguir.
- Haz preguntas concretas, que se puedan responder con un sí o un no o eligiendo entre dos opciones. Si no te entiende, prueba a decirlo con otras palabras.
- Dale tiempo. Espera unos segundos antes de repetir la pregunta o de completar su respuesta, y no la interrumpas.
- Reduce el ruido. Apaga la televisión o la radio mientras habláis.
- Ayúdate del contacto y del gesto. Tocarla con suavidad para guiarla o sostenerle la mano mientras le hablas ayuda, según el NIA. Cuando habla menos, fíjate en su cara: puede mostrar tristeza, enfado o frustración.
- Escucha sus preocupaciones, aunque sean difíciles de entender o de resolver. Si está enfadada, prueba con una distracción, como su tentempié favorito o un paseo; y si eres tú quien se frustra, tómate un momento para calmarte.
| En lugar de decir… | Prueba a decir… | Por qué |
|---|---|---|
| «¿Qué quieres para cenar?» | «¿Quieres pescado o pollo?» | Una pregunta abierta con muchas opciones cuesta más de responder que una con dos |
| «Así no se hace» | «Probemos de esta otra manera» | Corregir de forma directa y repetida genera frustración innecesaria |
| «Ya te lo he dicho muchas veces» o «¿no te acuerdas?» | Responder otra vez con calma, como si fuera la primera | Recriminarle que no recuerda aumenta la frustración y el sentimiento de incapacidad |
| «Eso no ha pasado nunca» | «¿Lo echas de menos? Cuéntame cómo era» | Negar lo que vive como real puede producir irritabilidad o tristeza |
| «Si terminamos pronto de comer y te apetece, luego vemos una película» | «Luego vemos una película» | Las frases largas y condicionadas confunden; un mensaje corto se entiende mejor |
¿Hay que llevarle la contraria?
Casi nunca sirve. La Fundación Pasqual Maragall explica que la persona interpreta el mundo desde su realidad actual, que puede confundir recuerdos con lo que ocurre ahora y que intentar que razone suele ser una batalla perdida que aumenta la irritabilidad. El NIA aconseja tener paciencia, evitar discutir y redirigir su atención hacia otra actividad. En la práctica: responde a la emoción, no al dato. Si dice que tiene que ir a recoger a sus hijos al colegio, en lugar de recordarle que ya son mayores, puedes preguntarle por ellos y por lo que le preocupa.
La terapia de validación, un método formal basado en aceptar la realidad subjetiva de la persona, tiene poca evidencia detrás: una revisión Cochrane de 2003 (tres ensayos, 116 personas) concluyó que no había pruebas suficientes para saber si funciona. Pero como actitud de cada día, no discutir y atender la emoción, coincide con lo que recomiendan el NIA y la Fundación Pasqual Maragall. La excepción es la seguridad: si lo que cree la pone en peligro (salir sola de noche, encender el gas o ponerse al volante), hay que impedirlo con firmeza y con calma.
En el día a día: ayuda sin quitarle protagonismo
- Mantén rutinas. Bañarse, vestirse y comer a la misma hora todos los días da seguridad y reduce la incertidumbre, según el NIA y la Fundación Pasqual Maragall.
- Haz con ella, no por ella. Ofrece ayuda solo con el paso que no puede hacer y deja que participe en lo cotidiano: poner y quitar la mesa, doblar la ropa, regar las plantas. Seguir implicada en tareas de la casa ayuda a preservar sus habilidades y refuerza su sensación de utilidad, según la Fundación Pasqual Maragall.
- Parte de lo que le gusta. Sus aficiones y su historia de vida son el mejor punto de partida, y lo importante es el proceso, no el resultado. La guía NICE recomienda ofrecer actividades adaptadas a sus preferencias. Tienes ideas en actividades para personas con Alzheimer y en estimulación cognitiva.
- Muévete con ella. Según el NIA, la actividad física puede mejorar el estado de ánimo y el sueño.
- Revisa la vista, el oído y el dolor. Los problemas de visión o de audición, el estreñimiento y un dolor que no sabe expresar pueden empeorar la confusión y el humor.
| Situación | Qué puede ayudar |
|---|---|
| Vestirse | Simplificar el contenido de armarios y cajones para limitar las opciones entre las que elegir, etiquetarlos con imágenes, preferir prendas fáciles de poner (velcro, cinturas elásticas) y dejar la ropa sobre la cama en el orden en que se pone |
| Higiene y baño | Respetar su intimidad (por ejemplo, con un albornoz a mano), explicarle brevemente lo que vas a hacer, usar alfombrillas antideslizantes, asideros y silla de ducha, y recordarle cada dos o tres horas que vaya al baño cuando la enfermedad avanza. Más en higiene en el Alzheimer |
| Comer | Explicarle qué se va a comer, servir los platos de uno en uno, poner solo los cubiertos necesarios, servir la carne cortada, cuidar la hidratación y contar con que la pérdida de modales puede deberse a que no reconoce los objetos. Si come poco, lee persona con Alzheimer que no quiere comer |
| Dormir | Evitar siestas largas (una de 30 o 40 minutos puede venir bien), no acostarla demasiado pronto, dejar una luz tenue o luces con detector de movimiento y asegurar puertas y ventanas. Más en persona con Alzheimer que no duerme |
| Orientarse | Guardar los objetos de uso diario siempre en el mismo sitio, usar carteles con imágenes, tener a la vista un reloj y un calendario de lectura fácil y evitar ruidos estridentes. Si los espejos le dan miedo, retirarlos o taparlos |
Cuando se altera: qué hacer
Repetir preguntas, esconder cosas, desconfiar, resistirse a bañarse o caminar sin parar son cambios de conducta que causa la enfermedad. Lo que suele ayudar:
- Mantén la calma y no lo tomes como algo personal. No discutas ni muestres frustración, y asegúrale que estás ahí para ayudar.
- Busca la causa. Antes de pensar en medicamentos, la guía NICE pide explorar por qué está angustiada y descartar causas clínicas o ambientales, como dolor, delirium o cuidados inadecuados. El NIA añade el hambre, la sed, el estreñimiento, la falta de sueño, el ruido o los efectos de un medicamento nuevo. Anotar cuándo ocurre cada conducta ayuda a ver el patrón.
- Redirige su atención hacia algo agradable: música, fotografías, un paseo.
- Protege su seguridad, sobre todo si deambula o rebusca.
- Avisa al médico si el cambio es brusco o muy intenso, sobre todo si hubo una infección o cambió la medicación. Según la guía NICE, los antipsicóticos solo se plantean si hay riesgo de que se haga daño o haga daño a otros, o un sufrimiento intenso, y las intervenciones psicosociales y del entorno son el primer paso y deben continuar mientras los toma.
Tienes el detalle en manías en el Alzheimer, síndrome del ocaso, alucinaciones en personas mayores y medicamentos para la agitación. Si la persona no reconoce que tiene un problema, lee sobre la anosognosia.
Decisiones difíciles
Tres decisiones llegan tarde o temprano: si sigue conduciendo, si puede vivir sola y quién decide por ella cuando ya no pueda. Conviene afrontarlas pronto, con la persona mientras pueda opinar y con ayuda profesional.
Conducir
- Según la guía de la SEN (2018), las personas con Alzheimer y demencia moderada o grave no deben conducir. En la demencia leve hay que valorar cada caso: el diagnóstico no justifica por sí solo retirar el permiso, pero la enfermedad es progresiva y todas las personas tendrán que dejar de conducir en algún momento.
- No te fíes de la autovaloración. La guía recoge un estudio en el que el 94 % de las personas con Alzheimer leve consideraba segura su conducción, pero en la prueba en carretera solo pasó de forma satisfactoria poco más del 40 %. La propia valoración del paciente no sirve para saber si es seguro, y la anosognosia (no ser consciente de los fallos) lo dificulta.
- Fíjate en los hechos. Según la guía, entre las señales que ayudan a identificar un riesgo mayor están que quien la cuida considere insegura su conducción y el historial de multas y accidentes. Si te preocupa, díselo a su médico, que puede apoyarse en un centro de reconocimiento de conductores. Tienes la normativa y cómo plantearlo en Alzheimer y conducir.
- Prepara alternativas desde el principio, como taxi, transporte público o acompañamiento. Según la guía, hablar del futuro abandono de la conducción desde el diagnóstico y buscar transportes alternativos reduce la resistencia cuando llegue el momento.
¿Vivir sola o cambiar de casa?
No hay una respuesta única: depende de la fase de la enfermedad, de la salud física, de la red de apoyo y de la seguridad de la vivienda, según la Fundación Pasqual Maragall.
- Vivir sola puede ser posible en fases muy iniciales, con visitas frecuentes, vecinos informados, teleasistencia, un teléfono de marcación simple y una casa adaptada.
- Señales de que ya no es seguro: dejar el gas abierto o quemar la comida, caídas o golpes repetidos, perderse cerca de casa, descuidar la higiene o tener la nevera con comida caducada, y olvidar o duplicar la medicación.
- Cambiar de casa puede aportar seguridad y compañía, pero también aumentar de forma temporal la confusión, el miedo y la agitación, sobre todo en fases moderadas o avanzadas, y vivirse como una pérdida. Si se hace, conviene mantener sus rutinas y rodearla de objetos queridos, como fotografías.
- Alternativas: irse a casa de un familiar (quien cuida necesitará también apoyo), reforzar los apoyos en su casa (ayuda a domicilio, centro de día) o una residencia especializada. La Fundación Pasqual Maragall aconseja visitar los centros, conocer al equipo y comprobar que respetan la dignidad y se centran en la persona, sin vivirlo como un abandono, e incluir a la persona en la conversación.
Firmar, decidir y planificar
Mientras la persona pueda entender lo que firma, es el mejor momento de dejar por escrito su voluntad.
- Poder preventivo. Permite designar a quien la representará en el futuro. Se otorga en escritura pública ante notario y puede seguir vigente si la persona llega a necesitar apoyo o entrar en vigor solo entonces (artículos 256, 257 y 260 del Código Civil, tras la Ley 8/2021).
- Instrucciones previas (o voluntades anticipadas). Según el artículo 11 de la Ley 41/2002, una persona mayor de edad, capaz y libre puede manifestar por adelantado su voluntad sobre sus cuidados y su tratamiento sanitarios y designar a un representante. Cada servicio de salud regula el procedimiento, y se pueden revocar en cualquier momento.
- Qué comprueba el notario. No examina a la persona con un test ni le exige un nivel mínimo de competencia: comprueba que el acto refleja una voluntad informada, consciente y libremente expresada, aunque haya necesitado apoyo para formarla. En fases avanzadas puede no autorizarlo.
- Medidas de apoyo. Desde septiembre de 2021, la Ley 8/2021 sustituyó la incapacitación por un sistema de medidas de apoyo que deben respetar la voluntad, los deseos y las preferencias de la persona. Además de las voluntarias existen la guarda de hecho, la curatela (medida formal, judicial, para quien necesita apoyo de forma continuada) y el defensor judicial, y un juez solo adopta otras medidas si las voluntarias y una guarda de hecho no bastan.
Antes de firmar nada, pide orientación a un notario o a la asociación de familiares de tu zona: entre sus servicios figura la información sobre temas legales. Lo explicamos con más detalle en incapacitación y Alzheimer.
Cuidar también a quien cuida
La guía NICE recomienda ofrecer a las personas cuidadoras formación y apoyo: información sobre la enfermedad, estrategias para responder a los cambios de conducta y adaptar la comunicación, consejos para cuidar de su propia salud y planificar el futuro. Señala que suele funcionar mejor en grupo y que quienes cuidan tienen más riesgo de depresión.
En España, las asociaciones de familiares ofrecen acogida, información legal, formación, atención psicológica, grupos de ayuda mutua, ayuda a domicilio, centros de día y servicios de respiro. La Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) tiene un buscador para encontrar la más cercana a tu comunidad. Las prestaciones de la Ley de Dependencia dependen del grado de dependencia reconocido y de la comunidad autónoma, así que pregunta en los servicios sociales de tu ayuntamiento. Y no te olvides de ti: lee el síndrome del cuidador quemado.
Cuándo consultar
Avisa al médico si notas cambios bruscos de conducta o de estado de ánimo, si la persona deja de comer o de beber, si hay dolor que no sabe expresar o si sientes que ya no puedes con la situación. Si te preocupa la memoria de alguien de tu familia y aún no tiene un diagnóstico, empieza por cuándo consultar al médico.
Llama al 112 si la confusión o la desorientación aparecen de repente y de forma distinta a lo habitual, sobre todo si se acompañan de dolor de cabeza intenso, dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, fiebre o convulsiones, o si la persona se ha perdido o está en peligro.
Preguntas frecuentes
¿Cómo tratar a una persona con Alzheimer?
Como a cualquier adulto: con respeto, tratando de entender lo que necesita y dejándole opinar, decidir y hacer por sí misma todo lo que pueda. Habla con frases cortas y calmadas, una idea cada vez, con preguntas concretas y dándole tiempo, y evita corregirla a cada momento, discutir o hablarle como a un niño. Si se altera, busca antes la causa (dolor, hambre, ruido, miedo, una infección o un medicamento) en lugar de darlo por «cosas de la enfermedad».
¿Cómo hablar con una persona con Alzheimer?
Llámala por su nombre, haz contacto visual y ponte a su altura. Usa frases cortas, una idea cada vez y preguntas con pocas opciones (por ejemplo, «¿quieres pescado o pollo?»). Dale tiempo para responder, reduce el ruido y apóyate en gestos y en el contacto suave. Si dice algo equivocado, no discutas: responde a la emoción que hay detrás. Y no hables de ella como si no estuviera presente.
¿Por qué lloran las personas con Alzheimer?
Puede haber varias razones: tristeza o depresión, que coexisten con frecuencia con la enfermedad, sobre todo al principio, cuando la persona es consciente de lo que le ocurre; miedo, estrés o confusión; o un malestar físico, como dolor, hambre, sed o cansancio, que no sabe expresar. En algunas personas hay además episodios de llanto o de risa incontrolables que no se corresponden con su estado de ánimo (afecto pseudobulbar). Acompáñala con calma, valida cómo se siente y busca la causa. Si el llanto es frecuente o persistente, coméntalo con su médico.
¿Cómo hacer feliz a una persona con Alzheimer?
Más que perseguir la felicidad, ayuda promover su bienestar: que se sienta acompañada, mantenga vínculos y rutinas previsibles, disfrute de experiencias agradables (música, fotografías, paseos, sus aficiones de siempre) y se sienta útil y respetada. La guía NICE recomienda ofrecer actividades adaptadas a sus preferencias. Lo que le gustaba antes, adaptado a lo que puede hacer hoy, es el mejor punto de partida.
¿Es bueno cambiar de casa a una persona con Alzheimer?
Depende de cada caso. Cambiar de casa puede aportar más seguridad y compañía, pero también aumentar de forma temporal la confusión, el miedo y la agitación, sobre todo en fases moderadas o avanzadas. Si su casa sigue siendo segura y la persona no está aislada, mantenerla en ella puede ser lo mejor. Cuando hay riesgos que ya no se compensan (gas, caídas, perderse, medicación), conviene valorar alternativas: irse a casa de un familiar, reforzar los apoyos o una residencia especializada. Incluye a la persona en la conversación y pide orientación profesional.
¿Una persona con Alzheimer puede firmar un poder?
Depende de si, en ese momento, comprende lo que firma. No basta el diagnóstico para decidirlo: el notario valora en cada caso si la persona entiende el alcance del acto y si expresa una voluntad informada y libre, y en fases avanzadas puede negarse a autorizarlo. Por eso conviene otorgar los poderes preventivos y las instrucciones previas pronto, mientras aún puede. Si ya no es posible, la ley prevé otras medidas de apoyo, como la curatela, que establece un juez.
Fuentes
- Cómo comunicarse con una persona que tiene la enfermedad de Alzheimer. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. Texto revisado el 28 de febrero de 2025. https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidar-familiar-enfermedad-alzheimer/como-comunicarse-persona-tiene-enfermedad-alzheimer
- Cuidados de una persona con la enfermedad de Alzheimer: manejo de los cambios de personalidad y comportamiento. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. Texto revisado el 3 de marzo de 2025. https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidar-familiar-enfermedad-alzheimer/cuidados-persona-enfermedad-alzheimer-manejo-cambios
- Dementia: assessment, management and support for people living with dementia and their carers (NG97). National Institute for Health and Care Excellence (NICE), Reino Unido. Publicada el 20 de junio de 2018. En inglés. https://www.nice.org.uk/guidance/ng97/chapter/Recommendations
- Los cuidados ante el Alzheimer: guía práctica para personas cuidadoras. Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 25 de junio de 2026. https://blog.fpmaragall.org/cuidado-personas-alzheimer
- Cómo tratar a una persona con Alzheimer: la comunicación. Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 9 de noviembre de 2020 y actualizado el 15 de noviembre de 2024. https://blog.fpmaragall.org/como-tratar-a-una-persona-con-alzheimer-la-comunicacion
- ¿Por qué no llevar la contraria a una persona con Alzheimer? Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 1 de agosto de 2022 y actualizado el 6 de noviembre de 2025. https://blog.fpmaragall.org/llevar-la-contraria
- Alzheimer: cuidados básicos y emocionales para la dignidad. Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 8 de abril de 2020 y actualizado el 26 de febrero de 2024. https://blog.fpmaragall.org/dignidad-persona-alzheimer
- ¿Las personas con Alzheimer sufren? Una duda recurrente. Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 29 de octubre de 2020. https://blog.fpmaragall.org/las-personas-con-alzheimer-sufren
- ¿Es bueno cambiar de casa a una persona con Alzheimer? Una duda frecuente cuando ya no puede vivir sola. Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 29 de enero de 2026. https://blog.fpmaragall.org/cambiar-de-casa-a-una-persona-con-alzheimer
- Poderes generales preventivos en la enfermedad de Alzheimer. Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 7 de mayo de 2022 y actualizado el 13 de noviembre de 2024. Avalado por el Colegio Notarial de Cataluña. https://blog.fpmaragall.org/poderes-preventivos-alzheimer
- Guía oficial de práctica clínica en demencias. Sociedad Española de Neurología (SEN). 2018. El capítulo 10 trata la conducción de vehículos y las demencias. https://www.sen.es/attachments/article/2404/Guia_Demencias_2018.pdf
- Ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica. Boletín Oficial del Estado (BOE). Publicada el 3 de junio de 2021 y en vigor desde el 3 de septiembre de 2021. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2021-9233
- Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Boletín Oficial del Estado (BOE). El artículo 11 regula las instrucciones previas. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188
- Guía notarial de buenas prácticas para personas con discapacidad: el notario como apoyo institucional y autoridad pública. Comisión de Derechos Humanos, Unión Internacional del Notariado (UINL). Describe el juicio de capacidad, comprensión o discernimiento del notario. https://aequitas.notariado.org/portal/documents/283550/359458/Gu%C3%ADa+notarial+de+buenas+pr%C3%A1cticas+para+personas+con+discapacidad.pdf/53a80fb5-e19e-149a-2810-9799d56ad20e
- Validation therapy for dementia. Cochrane Database of Systematic Reviews. Neal y Barton Wright, 2003. En inglés. 3 ensayos con 116 personas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12917907/
- Pseudobulbar Affect Among Patients With Dementia. Cureus. Charron y Espiridion, 2025. En inglés. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40018468/
- Las asociaciones de Alzheimer. Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (CEAFA). Consultado el 24 de septiembre de 2026. https://www.ceafa.es/es/quienes-somos/asociaciones-alzheimer
- Consigue ayuda: encuentra la asociación más cercana en tu comunidad. Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (CEAFA). Consultado el 24 de septiembre de 2026. https://www.ceafa.es/es/quienes-somos/asociaciones-alzheimer/consigue-ayuda