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Alzheimer y conducir: cuándo dejarlo y qué dice la ley en España

Última revisión:

En resumen

  • En España, el Reglamento General de Conductores (Real Decreto 818/2009, anexo IV, apartado 10.1) establece que no debe existir demencia para obtener o renovar el carnet. Solo de forma excepcional, con un dictamen favorable de un neurólogo o un psiquiatra, puede concederse o renovarse el de coche, y como máximo por un año. Para camiones y autobuses no se admite.
  • La guía de la Sociedad Española de Neurología (SEN, 2018) indica que las personas con Alzheimer y demencia moderada o grave no deben conducir. En la fase leve hay que valorar cada caso, pero la enfermedad avanza y todas tendrán que dejarlo en algún momento.
  • La propia persona no es buena juez de su conducción: se pierde en trayectos conocidos, tiene golpes o casi accidentes, recibe multas o duda en los cruces, y a menudo no lo nota. La opinión de la familia, el historial de accidentes y multas y la gravedad de la demencia ayudan más a valorar el riesgo.
  • Habla del tema pronto, con el médico como aliado, y busca alternativas de transporte antes de que haga falta. Si te preocupa la conducción de un familiar, pide cita con su médico.
En esta página
  1. Qué dice la ley en España
  2. Cómo afecta el Alzheimer a la conducción
  3. Cómo saber si es peligroso que siga conduciendo
  4. Medicamentos que afectan a la conducción
  5. Cómo hablar de dejar de conducir
  6. Alternativas para seguir moviéndose
  7. Dónde pedir ayuda
  8. Preguntas frecuentes

Conducir da independencia, pero el Alzheimer va restando poco a poco las capacidades que hacen falta para hacerlo con seguridad: orientarse, atender a varias cosas a la vez, calcular distancias y decidir rápido. Aquí te explicamos qué dice la ley en España, cómo se valora el riesgo, qué señales indican que ha llegado el momento y cómo hablarlo en familia. Con demencia moderada o grave no se debe conducir, y en la fase leve hay que valorar cada caso, sabiendo que antes o después habrá que dejarlo. Esta información no sustituye la valoración del médico ni la de un centro de reconocimiento de conductores.

Qué dice la ley en España

Los requisitos de salud para tener el carnet están en el Reglamento General de Conductores (Real Decreto 818/2009). Su anexo IV enumera las enfermedades que impiden obtener o renovar el permiso, o que obligan a ponerle limitaciones. Hemos consultado el texto consolidado del BOE el 16 de octubre de 2026; el apartado que trata la demencia no ha cambiado desde su entrada en vigor, el 8 de diciembre de 2009.

El apartado 10.1, «Delirium, demencia, trastornos amnésicos y otros trastornos cognoscitivos», dice así:

Demencia y carnet de conducir según el anexo IV del Reglamento General de Conductores
Tipo de permisoRegla generalExcepción
Grupo 1: coche, moto y ciclomotor (AM, A1, A2, A, B, B + E y licencia)«No deben existir supuestos de delirium o demencia. Tampoco se admiten casos de trastornos amnésicos u otros trastornos cognoscitivos que supongan un riesgo para la conducción»«Cuando, excepcionalmente, y con dictamen favorable de un neurólogo o psiquiatra, no impidan la obtención o prórroga, el período de vigencia del permiso o licencia será como máximo de un año»
Grupo 2: camión y autobús (C1, C, D1, D y sus remolques)No se admitenNinguna

Hay tres matices importantes:

  • El reglamento habla de demencia, no de diagnóstico. La guía de la SEN observa que este apartado es «muy poco específico» y que deja la decisión al criterio de los evaluadores. La propia guía concluye que el diagnóstico de Alzheimer no justifica por sí solo retirar el permiso, aunque sí convierte a la persona en un conductor de riesgo.
  • El deterioro cognitivo leve no está excluido de forma automática. Solo lo están los trastornos cognitivos «que supongan un riesgo para la conducción». Lo explicamos más abajo.
  • El carnet vale mientras se mantengan los requisitos. El artículo 12 condiciona la vigencia a que el titular «mantenga los requisitos exigidos para su otorgamiento», aunque la fecha de caducidad no haya llegado.

Cómo se renueva el carnet a partir de los 65 años

En España no hay una edad límite para conducir. Según el artículo 12 del reglamento y la DGT (página actualizada el 1 de diciembre de 2025), el carnet de coche (clase B) vale 10 años hasta los 65 y 5 años a partir de esa edad; los permisos profesionales de camión y autobús, 5 y 3 años. Si el reconocimiento detecta una enfermedad que «si bien de momento no impide» conducir, «es susceptible de agravarse», la vigencia puede ser menor.

Para renovarlo hay que superar un reconocimiento en un centro de reconocimiento de conductores (CRC) autorizado, que emite un informe de aptitud psicofísica; el mismo centro puede tramitar la renovación. Según la DGT, a partir de los 70 años no se paga la tasa de tráfico, solo el reconocimiento.

Qué se valora en el centro de reconocimiento

Según la guía de la SEN, en estos centros evalúan un médico, un oftalmólogo y un psicólogo, y el resultado puede ser apto, apto con restricciones, no apto o interrumpido. Se miden la coordinación, el tiempo de reacción y la atención con aparatos específicos. La valoración específica de la memoria y el pensamiento solo se hace en mayores de 65 años o si hay sospecha de deterioro, con pruebas breves como el test del reloj o el Mini-Examen Cognoscitivo, una versión del Mini-Mental.

Son pruebas de cribado, cortas, y una persona con Alzheimer leve puede superarlas. Por eso es importante que el centro conozca el diagnóstico. El artículo 44 del reglamento permite que el centro que detecte que alguien no está en condiciones lo comunique a la Jefatura Provincial de Tráfico, aunque su enfermedad no figure en el anexo IV.

¿Tiene que avisar el médico a Tráfico?

No hemos encontrado ninguna norma española que obligue al médico de familia o al neurólogo a comunicar a la DGT que un paciente con demencia conduce. El reportaje de la revista de la DGT «Mens sana al volante» (2022) recoge que, en la práctica, muchos pacientes no declaran su enfermedad ni su tratamiento cuando renuevan el carnet.

El Código de Deontología Médica de 2022 (artículo 31) mantiene el secreto profesional como regla, pero permite revelarlo, «con límites razonables», cuando con su silencio el médico perjudica gravemente al paciente o a otras personas, o crea un peligro colectivo. Es una posibilidad, no una obligación.

Por su parte, el reglamento (artículos 35 y 36) permite a la Jefatura Provincial de Tráfico que «tenga conocimiento» de que alguien ha dejado de cumplir los requisitos abrir un procedimiento de pérdida de vigencia del permiso, con informes o pruebas previas. El texto no detalla por qué vía debe llegarle esa información. Si te planteas recurrir a ello, pregunta antes en la Jefatura de tu provincia o en el 060.

Cómo afecta el Alzheimer a la conducción

Según la SEN, las personas con deterioro cognitivo cometen más infracciones y tienen más accidentes, sobre todo a partir del tercer año de enfermedad. El riesgo aumenta si se suman problemas de vista o de movilidad y ciertos medicamentos. En las pruebas en carretera, las personas con demencia dudan en las salidas de las autovías, cambian mal de carril, reconocen peor las señales, calculan mal la distancia con otros vehículos y reaccionan despacio ante lo imprevisto.

Pero no todas pierden la capacidad a la vez. La SEN recoge estudios en los que hasta el 88 % de las personas con demencia muy leve o dudosa y hasta el 69 % de las que tienen demencia leve todavía superaban las pruebas de conducción. Por eso se valora caso a caso en la fase inicial.

El problema es que la persona no suele darse cuenta de sus fallos. La guía recoge un estudio en el que el 94 % de las personas con Alzheimer leve creía conducir con seguridad, pero solo poco más del 40 % superó la prueba en carretera. Esta falta de conciencia de la enfermedad se llama anosognosia.

En otras demencias

En la demencia frontotemporal, la impulsividad y la falta de conciencia de los fallos hacen que el riesgo aparezca antes. Según un estudio japonés de 2016 que recoge la SEN, el tiempo medio desde el diagnóstico hasta el primer accidente fue de 1,35 años, frente a 3 años en el Alzheimer. En la demencia con cuerpos de Lewy, los problemas de visión espacial alteran pronto la conducción, aunque hay pocos estudios.

Con deterioro cognitivo leve

Con un deterioro cognitivo leve, la SEN considera que hace falta más investigación. Cita un estudio español de 2008 en el que solo el 50 % de las personas con este diagnóstico superaba las pruebas de certificación para conducir, y aconseja una valoración a fondo.

Cómo saber si es peligroso que siga conduciendo

No existe una prueba única que lo diga. La Academia Americana de Neurología revisó los estudios en 2010 y señaló qué ayuda a identificar a los conductores con demencia con más riesgo, y la SEN lo recoge en su guía. La fuerza de la evidencia va de A (la más sólida) a C (la más débil):

Qué ayuda y qué no a identificar a un conductor con demencia con más riesgo (Academia Americana de Neurología, 2010)
Factor¿Es útil?Evidencia
Gravedad de la demencia en la escala CDR (de 0, sin demencia, a 3, grave)SíA
Que quien cuida considere su conducción dudosa o inseguraSíB
Accidentes o multas previosSíC
Conducir menos kilómetros o evitar ciertas situaciones (de noche, con lluvia, en autovía)SíC
Puntuación de 24 o menos en el Mini-MentalSíC
Carácter agresivo o impulsivoSíC
Que la persona diga que conduce bienNoA
Que no evite ninguna situaciónNoC

La misma revisión no encontró pruebas suficientes para saber si los tests de memoria añaden información una vez conocida la gravedad de la demencia. Y una revisión Cochrane de 2013 no halló ningún ensayo que demostrara que las evaluaciones de conducción ayuden a mantener la movilidad o a reducir los accidentes. Es decir, el juicio clínico y la observación de la familia siguen siendo clave.

Señales de alerta

La DGT, la Fundación Pasqual Maragall y la Alzheimer's Association coinciden en estas señales:

  • Perderse en trayectos conocidos o volver de un recado mucho más tarde de lo normal.
  • Olvidar adónde iba o cómo ha llegado.
  • Golpes, rozaduras o abolladuras nuevas en el coche, o casi accidentes.
  • Multas o avisos de los agentes.
  • Saltarse señales o semáforos, o dudar y equivocarse en los cruces y las rotondas.
  • Invadir el otro carril o no mantener el carril.
  • Ir demasiado deprisa o demasiado despacio, o frenar de golpe sin motivo.
  • Confundir el freno con el acelerador.
  • Ponerse nervioso, irritarse o confundirse al volante.
  • Que familiares, amigos o vecinos comenten que conduce mal.

La revista de la DGT advierte que familiares y amigos suelen ser los primeros en notar estos fallos y aconseja no esperar a que haya un accidente. Si ves alguno, sube en el coche con tu familiar en un trayecto habitual y anota lo que observes para contárselo al médico.

Medicamentos que afectan a la conducción

Algunos medicamentos producen somnolencia, mareo o reflejos más lentos. En España, los que pueden reducir la capacidad de conducir llevan en la caja, según la AEMPS, un pictograma: un triángulo rojo con un coche negro dentro y la leyenda «Conducción: ver prospecto». Si lo ves, lee el prospecto.

La guía de la SEN recoge una revisión según la cual los conductores mayores deberían evitar estos grupos o tomarlos en la dosis más baja posible: antihistamínicos que dan sueño, antipsicóticos, antidepresivos tricíclicos, fármacos para la vejiga hiperactiva, benzodiacepinas, relajantes musculares y analgésicos opioides. Los propios fármacos para el Alzheimer también pueden influir: la ficha técnica del donepezilo señala que puede causar cansancio, mareo, somnolencia y calambres, sobre todo al empezar o al subir la dosis, y que el médico debe valorar con regularidad si la persona puede seguir conduciendo. La memantina también puede causar mareos y somnolencia.

No dejes ni cambies ningún medicamento por tu cuenta. Pregunta al médico o al farmacéutico si alguno de los que toma tu familiar afecta a la conducción.

Cómo hablar de dejar de conducir

Para muchas personas, el coche es libertad y una parte de su identidad. Según la SEN, dejar de conducir se asocia a menos vida social y más síntomas de depresión y ansiedad, y no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Pero, si conducir ya no es seguro, hay que dejarlo. Estas pautas, de la SEN, la Fundación Pasqual Maragall y la Alzheimer's Association, ayudan:

  1. Habla del tema desde el diagnóstico. La SEN aconseja plantear desde el principio que dejar de conducir será inevitable y buscar ya alternativas de transporte: así hay menos resistencia cuando llegue el momento.
  2. Elige un buen momento y céntrate en hechos. Un golpe, una multa o haberse perdido son más fáciles de aceptar que «tienes Alzheimer». Evita discutir; con anosognosia, los argumentos no convencen.
  3. Reconoce la pérdida. Escucha cómo se siente y dale importancia. Apela a su sentido de la responsabilidad: no quiere hacer daño a nadie.
  4. Deja que lo diga el médico. La Alzheimer's Association señala que una conversación con el médico delante de la familia suele funcionar mejor que la de un familiar solo. Pide cita y explica antes lo que has visto.
  5. No confíes solo en los pasos intermedios. Limitarse a no conducir de noche, ir siempre acompañado o hacer trayectos cortos puede parecer una salida, pero la SEN advierte de que hay pocos datos de que estas medidas reduzcan el riesgo, y la enfermedad seguirá avanzando.
  6. Ten paciencia y sé firme. Puede hacer falta más de una conversación. Una persona de confianza de la familia puede reforzar el mensaje.
  7. Como último recurso, según la Fundación Pasqual Maragall y la Alzheimer's Association: guardar las llaves, desconectar la batería o vender el coche, siempre ofreciendo a cambio otra forma de moverse.

Si te sientes culpable o desbordado, recuerda que es la enfermedad la que afecta a su juicio. Tienes más ideas en cómo tratar a una persona con Alzheimer y en el síndrome del cuidador quemado.

Alternativas para seguir moviéndose

Dejar el coche no tiene por qué significar quedarse en casa. La SEN recuerda que en Europa el transporte público está más desarrollado que en Estados Unidos, aunque en los pueblos la pérdida del coche pesa más. Algunas opciones:

  • Que familiares, amigos o vecinos se organicen para acompañarle a citas, compras y actividades.
  • Taxi, sobre todo para trayectos fijos, como el médico o el centro de día.
  • Transporte público, practicando antes los recorridos juntos mientras pueda usarlo; con el avance de la enfermedad suele necesitar compañía.
  • Transporte adaptado o servicios de acompañamiento: pregunta en tu ayuntamiento y en la asociación de familiares de tu zona, porque varían según la comunidad autónoma y el municipio.
  • Reducir la necesidad de desplazarse: compra y medicamentos a domicilio.

Planifica las rutinas de la semana para que no pierda sus aficiones ni su vida social. Las fases del Alzheimer te ayudan a anticipar qué apoyos necesitará.

Dónde pedir ayuda

  • Su médico de familia o su neurólogo. Es el primer paso si te preocupa la conducción de tu familiar: puede valorar la fase de la enfermedad, revisar la medicación y aconsejar con autoridad. Si aún no hay diagnóstico y notas olvidos o despistes al volante, lee cuándo consultar al médico y los primeros síntomas del Alzheimer.
  • Un centro de reconocimiento de conductores. Valora la aptitud para conducir y tramita la renovación. Conviene que conozca el diagnóstico y los informes médicos.
  • La Jefatura Provincial de Tráfico o el 060 para dudas sobre el permiso, la renovación o el procedimiento de pérdida de vigencia.
  • Las asociaciones de familiares de personas con Alzheimer de tu comunidad, que orientan sobre recursos de transporte, apoyo psicológico y grupos de ayuda mutua.
  • Los servicios sociales de tu ayuntamiento, para transporte adaptado y ayudas, que dependen de cada comunidad autónoma.

Llama al 112 si una persona con demencia ha salido con el coche y no sabes dónde está, si te llama perdida o desorientada mientras conduce, o si ha tenido un accidente.

Preguntas frecuentes

¿Puede conducir una persona con Alzheimer?

Depende de la fase y de cada caso. El Reglamento General de Conductores dice que no debe existir demencia para tener el carnet, aunque admite de forma excepcional el de coche, con un dictamen favorable de un neurólogo o un psiquiatra y por un máximo de un año. La guía de la SEN señala que con demencia moderada o grave no se debe conducir y que, en la fase leve, el diagnóstico por sí solo no justifica retirar el permiso, pero sí hay que valorar el riesgo y prepararse para dejarlo.

¿Qué dice la DGT sobre la demencia y el carnet de conducir?

El anexo IV del Real Decreto 818/2009, apartado 10.1, establece que no deben existir delirium ni demencia, ni otros trastornos de memoria o cognitivos que supongan un riesgo para conducir. Para el carnet de coche, si de forma excepcional un neurólogo o un psiquiatra da un dictamen favorable, el permiso se puede conceder o renovar por un año como máximo. Para los permisos de camión y autobús no se admite ninguna excepción.

¿Cada cuánto hay que renovar el carnet a partir de los 65 años?

Según el artículo 12 del Reglamento General de Conductores y la DGT, el carnet de coche (clase B) vale 10 años hasta los 65 y 5 años a partir de esa edad; los permisos de camión y autobús, 5 y 3 años. La vigencia puede ser menor si el reconocimiento detecta una enfermedad que puede empeorar. La renovación se hace en un centro de reconocimiento de conductores, y a partir de los 70 años no se paga la tasa de tráfico, solo el reconocimiento.

¿El médico tiene que avisar a Tráfico si un paciente con demencia conduce?

No hemos encontrado ninguna norma española que obligue al médico de familia o al neurólogo a comunicarlo a la DGT. El Código de Deontología Médica de 2022 permite revelar el secreto profesional, con límites, cuando callar perjudica gravemente al paciente o a otras personas. Lo habitual es que el médico aconseje no conducir, lo anote en la historia y hable con la familia. Además, para renovar el carnet hay que pasar por un centro de reconocimiento, que puede comunicar a Tráfico que alguien no está en condiciones de conducir.

¿Cómo convencer a mi padre de que deje de conducir?

Empieza pronto y con calma, mejor antes de que haya un accidente. Céntrate en hechos concretos (un golpe, una multa, perderse) y no en la enfermedad, reconoce lo que supone para él y ofrécele alternativas de transporte. Que lo diga el médico suele funcionar mejor que si lo dice un familiar, y puede hacer falta más de una conversación. La Alzheimer's Association deja como último recurso guardar las llaves, inutilizar el coche o venderlo.

¿Con deterioro cognitivo leve se puede conducir?

El reglamento no excluye el deterioro cognitivo leve por sí mismo: solo los trastornos cognitivos que supongan un riesgo para la conducción. Pero la SEN recoge un estudio español en el que solo la mitad de las personas con deterioro cognitivo leve superaba las pruebas de los centros de reconocimiento, y aconseja estudiarlas a fondo. Si tienes este diagnóstico y sigues conduciendo, comenta con tu médico cómo y cuándo revisar tu capacidad.

Fuentes

  1. Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento General de Conductores (texto consolidado). Boletín Oficial del Estado (BOE). Versión consolidada consultada el 16 de octubre de 2026 (última actualización publicada el 6 de diciembre de 2023). Artículos 12, 35, 36 y 44, y anexo IV, apartados 10.1 y 11.4; el apartado 10 del anexo IV mantiene la redacción original, en vigor desde el 8 de diciembre de 2009. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2009-9481
  2. Permiso de conducir para mayores de 65 años. Dirección General de Tráfico (DGT). Actualizada el 1 de diciembre de 2025. Vigencia a partir de los 65 años, renovación en los centros de reconocimiento y exención de la tasa a partir de los 70. https://www.dgt.es/nuestros-servicios/permisos-de-conducir/permiso-de-conducir-para-mayores-de-65-anos/
  3. Renovación de permisos y licencias de conducir próximos a caducar. Sede electrónica de la Dirección General de Tráfico (DGT). Consultada el 16 de octubre de 2026. Informe de aptitud psicofísica y reducción de la vigencia por enfermedad. https://sede.dgt.gob.es/es/permisos-de-conducir/obtencion-y-gestion-de-permisos/renovacion-de-permiso-proximo-a-caducar/
  4. Guía oficial de práctica clínica en demencias. Sociedad Española de Neurología (SEN). 2018. Capítulo 10, «Conducción de vehículos y demencias»: riesgo, evaluación en los centros de reconocimiento, legislación y recomendaciones. https://www.sen.es/attachments/article/2404/Guia_Demencias_2018.pdf
  5. Practice parameter update: evaluation and management of driving risk in dementia. Neurology (Academia Americana de Neurología). Iverson y colaboradores, 2010. En inglés. Factores útiles y no útiles para identificar a los conductores con demencia con más riesgo. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20385882/
  6. Driving assessment for maintaining mobility and safety in drivers with dementia. Cochrane Database of Systematic Reviews. Martin y colaboradores, 2013. En inglés. No encontró ensayos que demuestren el beneficio de las evaluaciones de conducción. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23990315/
  7. ¿Cuándo dejar de conducir? Revista Tráfico y Seguridad Vial, Dirección General de Tráfico (DGT). 25 de febrero de 2016. Señales de alerta y déficit cognitivo. https://revista.dgt.es/es/salud-vial/2016/0225-Salud-cuando-dejar-conducir.shtml
  8. «Mens sana» al volante. Revista Tráfico y Seguridad Vial, Dirección General de Tráfico (DGT). 14 de marzo de 2022. Trastornos mentales y permiso de conducir; los pacientes rara vez declaran su enfermedad. https://revista.dgt.es/es/reportajes/2022/03MARZO/0323-Salud-mental-y-conduccion.shtml
  9. Code of Medical Ethics and Deontology (Código de Deontología Médica). Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM). Edición de diciembre de 2022, versión oficial en inglés. Artículo 31: excepciones al secreto profesional. https://www.cgcom.es/sites/main/files/minisite/static/f394b14a-f840-40f5-8241-aaf98824850f/Code-of-Medical-Ethics-and-Deontology/
  10. Dementia and driving. Alzheimer's Association, EE. UU. Sin fecha; consultada el 16 de octubre de 2026. En inglés. Señales de alerta, cómo hablarlo y alternativas. https://www.alz.org/help-support/caregiving/safety/dementia-driving
  11. ¿Hasta cuándo puede conducir una persona con Alzheimer? Fundación Pasqual Maragall. 2 de enero de 2020. Señales de alerta y consejos para la conversación. https://blog.fpmaragall.org/conducir-con-alzheimer
  12. El pictograma. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Actualizada el 2 de junio de 2010. Pictograma de conducción en los envases. https://www.aemps.gob.es/ciudadania/medicamentos-y-conduccion/pictograma/
  13. Ficha técnica de Aricept comprimidos recubiertos con película (donepezilo). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Texto revisado en diciembre de 2022. Sección 4.7, efectos sobre la capacidad para conducir. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/61870/FT_61870.html