Qué es la memoria y cómo funciona
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En resumen
- La memoria es la capacidad del cerebro para registrar información, guardarla y recuperarla cuando la necesitamos. No es un único almacén: hay varios tipos de memoria.
- Para recordar algo hay que prestarle atención, fijarlo y después encontrarlo. Muchos olvidos se deben a que la información nunca llegó a registrarse bien.
- Con la edad es normal tardar más en recordar nombres o en hacer varias cosas a la vez, pero el vocabulario y los conocimientos suelen mantenerse o incluso aumentar.
- Si los olvidos son frecuentes, van a más o dificultan la vida diaria, conviene consultar con el médico.
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La memoria nos permite reconocer a las personas que queremos, saber cómo volver a casa, recordar lo que hicimos ayer y aprender cosas nuevas. Entender cómo funciona ayuda a mirar los olvidos con más calma y a saber cuándo merecen atención.
Qué es la memoria
La memoria es la capacidad del cerebro para registrar información, conservarla y recuperarla más tarde. Participa en casi todo lo que hacemos: desde seguir una conversación hasta preparar una receta de siempre.
No funciona como una grabación exacta. Cada vez que recordamos algo, el cerebro reconstruye el recuerdo a partir de varias piezas, y por eso es normal olvidar detalles o recordarlos de forma algo distinta con el paso del tiempo.
Cómo se forma un recuerdo
Recordar algo implica tres pasos:
- Registrar la información. El cerebro tiene que prestarle atención. Si estás distraído, cansado o preocupado, este paso falla con facilidad: muchos «olvidos» son en realidad cosas que nunca llegamos a registrar bien, como dónde dejamos las llaves mientras pensábamos en otra cosa.
- Fijarla y guardarla. La información se consolida para poder conservarla. El sueño tiene un papel importante en este proceso; por eso, cuando dormimos mal, cuesta más concentrarse y recordar.
- Recuperarla. Es el momento de buscar el recuerdo y traerlo de vuelta. A veces está guardado, pero cuesta encontrarlo: es la conocida sensación de tener una palabra «en la punta de la lengua».
Tipos de memoria
No existe una única memoria, sino varios sistemas que trabajan juntos:
| Tipo | Qué hace | Ejemplo |
|---|---|---|
| Memoria sensorial | Retiene durante un instante lo que vemos u oímos | Captar el final de una frase aunque estabas mirando a otro lado |
| Memoria de trabajo (a corto plazo) | Mantiene y maneja poca información durante unos segundos | Recordar un número de teléfono mientras lo marcas |
| Memoria episódica | Guarda experiencias vividas, con su momento y su lugar | Lo que comiste ayer o cómo fue un viaje |
| Memoria semántica | Guarda conocimientos y significados | Saber qué es un reloj o cuál es la capital de un país |
| Memoria procedimental | Guarda habilidades que hacemos de forma automática | Montar en bicicleta o atarse los zapatos |
Memoria de trabajo o a corto plazo
Es la que usamos para retener algo durante unos segundos mientras lo necesitamos: hacer una cuenta mental, seguir una explicación o recordar qué íbamos a buscar a la cocina. Tiene poca capacidad y es sensible a las distracciones, por eso una interrupción basta para que se nos escape. Puedes leer más sobre la pérdida de memoria a corto plazo.
Memoria a largo plazo
Guarda la información durante meses o años. Se suele dividir en dos grandes grupos:
- Memoria explícita o declarativa: lo que podemos contar con palabras. Incluye la memoria episódica (nuestras vivencias) y la semántica (nuestros conocimientos).
- Memoria implícita: lo que hacemos sin pensar, como las habilidades y las rutinas (memoria procedimental).
Cuando aparece un problema de memoria, no todos los tipos se afectan por igual. Es frecuente que cueste más recordar hechos recientes mientras las habilidades aprendidas hace tiempo, como cocinar un plato de siempre, se conservan durante mucho más. Aquí tienes más información sobre la pérdida de memoria a largo plazo.
Dónde se guardan los recuerdos
No hay un único lugar en el cerebro donde se almacenen los recuerdos. Distintas zonas trabajan en red. El hipocampo, una estructura situada en la parte interna del lóbulo temporal, es clave para formar recuerdos nuevos, mientras que los recuerdos antiguos y los conocimientos se reparten por amplias áreas de la corteza cerebral.
Cómo cambia la memoria con la edad
El cerebro también envejece. Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos (NIA), es habitual que con los años:
- se tarde más en encontrar palabras o recordar nombres,
- cueste más hacer varias cosas a la vez,
- disminuya un poco la capacidad de concentración.
También hay cambios positivos: muchas personas mayores tienen un vocabulario más amplio y un conocimiento más profundo del significado de las palabras que las jóvenes, y pueden aplicar la experiencia de toda una vida. Además, si disponen del tiempo necesario, suelen rendir igual de bien en muchas tareas y siguen siendo capaces de aprender habilidades nuevas y formar recuerdos nuevos.
Estos cambios no impiden llevar una vida independiente. Lo que no forma parte del envejecimiento normal es, por ejemplo, hacer las mismas preguntas una y otra vez, perderse en lugares conocidos o confundirse con las fechas, las personas y los lugares. Te explicamos cómo diferenciarlos en ¿Olvidos normales o algo más?.
Qué más puede afectar a la memoria
La edad no es el único factor. La memoria también empeora, a menudo de forma pasajera, por:
- dormir poco o mal,
- el estrés, la ansiedad o la depresión,
- el consumo de alcohol u otras drogas,
- los efectos secundarios de algunos medicamentos,
- la falta de nutrientes como la vitamina B12,
- enfermedades del tiroides, del riñón o del hígado,
- los golpes en la cabeza.
Muchas de estas causas tienen tratamiento. Encontrarás más información en causas de la pérdida de memoria.
Cómo ayudar a tu memoria en el día a día
Algunas estrategias sencillas ayudan a manejar los olvidos cotidianos:
- Sigue una rutina diaria y usa listas, calendarios o notas.
- Deja las llaves, las gafas, el teléfono y la cartera siempre en el mismo sitio.
- Aprende algo nuevo y dedica tiempo a estar con amigos y familiares.
- Duerme lo suficiente, muévete y aliméntate bien.
- Controla la tensión arterial y limita el alcohol.
- Pide ayuda si te sientes triste o sin ánimo durante varias semanas.
Si quieres profundizar, consulta nuestros hábitos para cuidar la memoria y los ejercicios para la memoria.
Fuentes
- Cómo el envejecimiento del cerebro afecta la habilidad para pensar. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. https://www.nia.nih.gov/espanol/cerebro-salud/como-envejecimiento-cerebro-afecta-habilidad-pensar
- Memoria, olvido y envejecimiento. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. https://www.nia.nih.gov/espanol/memoria/memoria-olvido-envejecimiento
- Dormir bien. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. https://www.nia.nih.gov/espanol/dormir/dormir-bien

