Síndrome confusional agudo (delirium): síntomas, causas y qué hacer
Última revisión:
En resumen
- El síndrome confusional agudo, también llamado delirium o delirio, es una alteración de la mente que aparece de repente, en horas o días, y fluctúa a lo largo del día. Lo más característico es la dificultad para prestar atención.
- Nunca es normal: suele indicar un problema de salud reciente, a veces grave, como una infección, la deshidratación o el efecto de un medicamento. Necesita atención médica inmediata.
- Es muy frecuente en personas mayores: entre el 15 % y el 50 % lo sufre en algún momento de un ingreso hospitalario. Las más mayores tienden a quedarse calladas y retraídas en lugar de agitarse, y por eso cuesta más reconocerlo.
- La mayoría de las personas se recupera por completo si la causa se detecta y se trata pronto. La familia puede ayudar a prevenirlo y a mantener orientada a la persona.

En esta página
Un familiar mayor ingresado por una infección de orina, de repente, no sabe dónde está, dice cosas sin sentido o está adormilado y no reacciona como siempre. Por la mañana parece estar mejor y por la tarde empeora. No son «cosas de la edad» ni tiene por qué ser una demencia: puede ser un síndrome confusional agudo, un problema frecuente, que necesita atención urgente y que, en la mayoría de los casos, es reversible.
Qué es el síndrome confusional agudo
Es una alteración de la función mental que aparece de repente y fluctúa, es decir, va y viene a lo largo del día. La guía de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud lo describe por tres rasgos: alteración del nivel de conciencia, dificultad para dirigir y mantener la atención y fallos cognitivos que fluctúan. Las alteraciones suelen ser reversibles si se detecta y se trata la causa.
También se llama delirium, delirio o estado confusional agudo. En español, «delirio» se usa además para hablar de ideas falsas o delirantes; en este artículo nos referimos siempre al síndrome confusional.
No es una enfermedad en sí, sino la señal de que algo va mal. Nunca es normal y por lo general indica un problema de salud grave y reciente, sobre todo en las personas mayores. Por eso necesita atención médica inmediata.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es mucho más frecuente en personas mayores. Entre el 15 % y el 50 % de las personas mayores lo sufren en algún momento de un ingreso hospitalario, y también es común en las residencias.
Síndrome confusional o demencia: diferencias
Las dos cosas causan confusión, pero son problemas distintos. Distinguirlos es importante porque el síndrome confusional suele poder revertirse si se trata a tiempo.
| Aspecto | Síndrome confusional agudo | Demencia |
|---|---|---|
| Cómo empieza | De repente, en horas o días, a menudo en un momento que se puede señalar | Poco a poco, sin un momento de inicio claro |
| Qué afecta sobre todo | La atención | La memoria |
| Evolución | Suele revertirse si se identifica y se trata la causa | El tratamiento puede retrasar el deterioro, pero habitualmente no lo detiene |
| Atención médica | Inmediata | Necesaria, pero no urgente |
Además, pueden darse a la vez. Tener demencia aumenta el riesgo de sufrir un síndrome confusional, que aparece a menudo durante los ingresos de personas con demencia. Por eso, cuando la función mental de alguien empeora de repente, los médicos suelen actuar como si fuera un síndrome confusional hasta que se demuestre lo contrario, aunque la persona ya tenga demencia. Tienes más información sobre los tipos de demencia y sobre cómo diferenciar los olvidos normales de la demencia. Si el empeoramiento no es de un día para otro, sino de semanas o meses, mira por qué el Alzheimer puede empeorar rápido.
Síntomas
Suele empezar de repente y avanza en horas o días. Lo más característico es la incapacidad para prestar atención: la persona no consigue concentrarse, le cuesta procesar lo que le dicen y no recuerda lo que acaba de pasar. Además, puede:
- desorientarse en el tiempo y en el espacio, y en los casos graves no saber quién es ni reconocer a quienes la rodean,
- pensar de forma desordenada, divagar o hablar de forma incoherente,
- pasar de estar muy alerta a estar adormilada, con síntomas que cambian de un momento a otro y que suelen empeorar al final del día,
- dormir mal o invertir el sueño, durmiendo de día y despierta por la noche,
- ver cosas o personas que no existen (alucinaciones), sentirse perseguida o tener ideas falsas,
- cambiar de ánimo o de carácter: unas personas se vuelven irritables, agitadas e inquietas, otras se quedan calladas y retraídas, y algunas alternan ambas cosas,
- perder el control de la orina.
En las personas muy mayores es frecuente que, en lugar de agitarse, se queden calladas y retraídas. Así es fácil que pase desapercibido, incluso en el hospital.
Si no se trata la causa, la persona puede estar cada vez más adormilada y costar despertarla, y en los casos graves puede llegar al coma o a la muerte.
Cuando una persona mayor de repente dice incoherencias
Si alguien mayor empieza de un día para otro a decir cosas sin sentido, a no saber dónde está, a ver cosas que no existen o a comportarse de forma extraña, no hay que atribuirlo a la edad. En las personas mayores, un comportamiento así, con alucinaciones o ideas extrañas, suele deberse a un síndrome confusional o a una demencia: la psicosis por un trastorno psiquiátrico casi nunca aparece por primera vez en la vejez.
A menudo, el síndrome confusional es el primer signo de otro problema, a veces grave. Por ejemplo, en algunas personas mayores con COVID-19 el primer síntoma, y en ocasiones el único, es la confusión. Si la aparición es brusca, busca atención médica urgente: lo importante es encontrar la causa cuanto antes.
Causas
Muchos problemas de salud, medicamentos y sustancias pueden provocarlo. Las causas más frecuentes son:
- Medicamentos, sobre todo los que actúan sobre el cerebro, como los sedantes, los somníferos y los analgésicos opioides, y los que tienen efectos anticolinérgicos, como algunos antihistamínicos que se venden sin receta. En las personas mayores son la causa más frecuente.
- Infecciones, como la infección de orina, la neumonía, la gripe o una infección de la sangre.
- Deshidratación.
- Alteraciones del metabolismo, como niveles anormales de sodio, calcio o magnesio en la sangre, el azúcar muy alto o muy bajo o los problemas de tiroides.
- Fallo del riñón o del hígado y la falta de oxígeno en la sangre, sobre todo cuando aparecen de repente.
- La retirada brusca del alcohol, que causa el llamado delirium tremens, o de algunos medicamentos tomados durante mucho tiempo, como los sedantes o los opioides.
- El ingreso en el hospital, sobre todo en la UCI, y las operaciones, por el estrés, la anestesia y los analgésicos.
- Problemas del cerebro, como un ictus, un tumor o una infección, y la encefalopatía de Wernicke, por falta de vitamina B1, que se relaciona sobre todo con el alcohol y puede dar paso al síndrome de Korsakoff.
En las personas mayores, y en quienes han tenido un ictus o tienen demencia o párkinson, también pueden desencadenarlo problemas en apariencia menores, como el dolor, el estreñimiento importante, no poder orinar, llevar una sonda urinaria, dormir muy poco o estar aislado o sin gafas ni audífonos. Tomar tres o más medicamentos, estar desnutrido o pasar mucho tiempo sin moverse también aumentan el riesgo. A veces no se llega a encontrar la causa.
Cómo se diagnostica
El médico lo sospecha por los síntomas, sobre todo cuando la atención falla y cambia de un momento a otro. Como la persona afectada a menudo no puede explicar lo que le pasa, la información de la familia es clave. Ayuda mucho que le cuentes:
- cómo empezó la confusión, de repente o poco a poco, y con qué rapidez ha empeorado,
- cómo estaban antes su memoria y su salud,
- todos los medicamentos que toma, incluidos los que compra sin receta y los suplementos o plantas medicinales, y si alguno se ha empezado o dejado hace poco,
- si bebe alcohol.
Además, hará una exploración física y neurológica y pruebas del estado mental, con preguntas y tareas sencillas, como repetir una lista corta de palabras. Tienes más información sobre estas pruebas en test de memoria. Para buscar la causa suele pedir análisis de sangre y de orina, y según el caso una radiografía de tórax, una tomografía o una resonancia del cerebro, un electroencefalograma o una punción lumbar.
La mayoría de las personas con sospecha de síndrome confusional ingresan en el hospital, donde se pueden hacer las pruebas con rapidez y protegerlas de hacerse daño. Si la causa se corrige fácilmente, por ejemplo una bajada de azúcar, a veces basta con un rato de observación en urgencias.
Tratamiento
- Tratar la causa cuanto antes. Por ejemplo, antibióticos para una infección o líquidos por vena para la deshidratación. Tratarla pronto suele evitar daños permanentes en el cerebro y permitir una recuperación completa.
- Revisar los medicamentos. Retirar o cambiar los que pueden empeorar la confusión, o los que ya no son necesarios, puede mejorar mucho la situación. No los dejes por tu cuenta: lo decide el médico.
- Un entorno tranquilo y que oriente, con poco ruido, bien iluminado de día, con relojes, calendarios y fotos de la familia. Ayuda recordarle a la persona con calma dónde está y qué día es, explicarle lo que se le va a hacer y que tenga sus gafas y sus audífonos.
- Evitar complicaciones, como la deshidratación, la desnutrición, las caídas o las úlceras por presión, a menudo con la ayuda de un equipo de medicina, enfermería, fisioterapia, terapia ocupacional y trabajo social.
Si la persona está muy agitada, lo primero son las medidas sin fármacos: que la acompañe un familiar, que esté cerca del control de enfermería y usar lo menos posible sondas, vías y sujeciones, que pueden aumentar la confusión. Los medicamentos para la agitación se usan solo cuando esas medidas no bastan, en la dosis más baja posible y durante el menor tiempo, porque pueden tener efectos secundarios, sobre todo en personas mayores. Los sedantes del tipo de las benzodiacepinas solo se usan cuando la causa es la retirada del alcohol o de un sedante, porque en los demás casos aumentan la confusión.
Pronóstico
La mayoría de las personas se recupera por completo si la causa se identifica y se trata con rapidez; cualquier retraso reduce esa posibilidad. A menudo dura alrededor de una semana, pero la mente puede tardar varias semanas en volver a su estado habitual, y algunos síntomas pueden durar meses. En algunos casos queda un deterioro duradero parecido a la demencia.
Sufrirlo durante un ingreso se asocia a más complicaciones, a estancias más largas y a una recuperación más lenta al volver a casa. Entre el 30 % y el 50 % de las personas que lo presentan durante un ingreso fallecen en el año siguiente, aunque normalmente por la enfermedad grave que lo desencadenó, no por el propio síndrome confusional.
Cómo prevenirlo
Si un familiar mayor está ingresado, puedes pedir al personal del hospital que:
- le anime a moverse con regularidad,
- ponga un reloj y un calendario en la habitación,
- reduzca las interrupciones y los ruidos durante la noche,
- se asegure de que come y bebe lo suficiente.
Tus visitas también ayudan: hablar con la persona la mantiene orientada, y una voz conocida la tranquiliza. Llévale sus gafas y sus audífonos. En las personas con más riesgo, evitar los sedantes o usarlos en dosis bajas y tratar pronto las infecciones y las alteraciones del metabolismo también reduce la probabilidad de que aparezca.
Qué hacer si alguien se confunde de repente
- No dejes sola a la persona. Puede necesitar que alguien la tranquilice y evite que se haga daño.
- Preséntate aunque te conozca bien, recuérdale dónde está y háblale con calma de lo que va a pasar durante el día.
- Mantén el entorno tranquilo, con un reloj y un calendario a la vista.
- Si tiene diabetes, la confusión puede deberse a una bajada de azúcar: si está despierta y puede tragar, dale una bebida o algo dulce, y busca ayuda médica urgente.
Si la confusión aparece poco a poco a lo largo de semanas o meses, también hay que consultar, aunque no con urgencia. Te explicamos cómo hacerlo en cuándo consultar al médico.
Llama al 112 si la confusión aparece de repente, sobre todo si es la primera vez que ocurre sin motivo, si la persona tiene diabetes, si se ha dado un golpe en la cabeza, si pierde el conocimiento, si puede hacerse daño o hacérselo a otros, o si se acompaña de piel fría y húmeda, mareo o sensación de desmayo, pulso rápido, dolor de cabeza, respiración rápida o lenta o temblores que no puede controlar. Llama también si hay pérdida de fuerza en un lado del cuerpo o dificultad para hablar, que pueden ser signos de un ictus.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el síndrome confusional agudo?
Es una alteración de la mente que aparece de repente y va y viene a lo largo del día. La persona no consigue prestar atención, se desorienta, piensa con dificultad y puede estar muy alerta en un momento y adormilada al siguiente. También se llama delirium o delirio. No es una enfermedad en sí, sino la señal de otro problema de salud que hay que buscar y tratar.
¿En qué se diferencia de la demencia?
El síndrome confusional agudo empieza de repente, a menudo en un momento que se puede señalar, afecta sobre todo a la atención y suele ser reversible si se trata la causa. La demencia empieza poco a poco, afecta sobre todo a la memoria y avanza con el tiempo. Pueden darse a la vez: tener demencia aumenta el riesgo de sufrir un síndrome confusional.
¿Por qué una persona mayor empieza de repente a decir incoherencias?
Una causa frecuente es el síndrome confusional agudo, que en las personas mayores puede deberse a problemas tan comunes como una infección de orina, la deshidratación, el dolor, el estreñimiento o un medicamento, pero también a problemas graves, como una neumonía o un ictus. Un cambio brusco en el estado mental nunca es normal, aunque la persona tenga demencia, y necesita atención médica urgente.
¿Cuánto dura y se recupera la persona?
Puede durar horas, días o más, según la causa y la gravedad; a menudo dura alrededor de una semana. La mayoría de las personas se recupera por completo si la causa se detecta y se trata pronto, aunque pueden pasar varias semanas hasta que la mente vuelva a su estado habitual. Cualquier retraso reduce la posibilidad de recuperarse del todo.
¿Qué es el delirium tremens?
Es el síndrome confusional que aparece con frecuencia en personas con un trastorno por consumo de alcohol que dejan de beber de repente. Es una urgencia: se trata en el hospital con medicamentos, además de con medidas para ayudar a la persona a no volver a beber. Por eso conviene dejar el alcohol con ayuda médica.
¿Cómo se puede prevenir durante un ingreso en el hospital?
La familia puede pedir al personal que se anime a la persona a moverse, que haya un reloj y un calendario en la habitación, que se reduzcan los ruidos y las interrupciones por la noche y que se asegure de que come y bebe lo suficiente. También ayudan las visitas, hablar con ella para mantenerla orientada y que tenga a mano sus gafas y sus audífonos.
Fuentes
- Delirio. Manual MSD, versión para el público general. Revisado en febrero de 2025, actualizado en agosto de 2025. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/enfermedades-cerebrales-medulares-y-nerviosas/delirio-y-demencia/delirio
- Delirio. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Revisado el 27 de octubre de 2025. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000740.htm
- Confusión. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Revisado el 27 de enero de 2026. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003205.htm
- Guía de práctica clínica sobre la atención integral a las personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias. GuíaSalud, Sistema Nacional de Salud. Publicada en 2010 y pendiente de actualización. Se cita su definición del síndrome confusional agudo. https://portal.guiasalud.es/gpc/guia-de-practica-clinica-sobre-la-atencion-integral-a-las-personas-con-enfermedad-de-alzheimer-y-otras-demencias/


