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Estimulación cognitiva: qué es, actividades y beneficios

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En resumen

  • La estimulación cognitiva es una terapia sin fármacos para personas con demencia: actividades variadas y agradables, normalmente en grupos pequeños, que ejercitan el pensamiento, la concentración y la memoria.
  • Incluye técnicas como la orientación a la realidad y la reminiscencia, conversaciones sobre la actualidad, juegos de palabras, música o actividades prácticas como cocinar.
  • Según una revisión Cochrane de 2023 con 37 ensayos, en la demencia leve o moderada mejora un poco la memoria y el pensamiento a corto plazo y, de forma clara, la comunicación y la relación con los demás. No se describieron efectos negativos.
  • No es lo mismo que el entrenamiento cognitivo ni que las aplicaciones comerciales para entrenar el cerebro, cuyos beneficios no están demostrados. Las actividades deben adaptarse a lo que cada persona puede hacer.
En esta página
  1. Qué es la estimulación cognitiva
  2. Qué actividades incluye
  3. Estimulación, entrenamiento y rehabilitación cognitiva
  4. Qué beneficios tiene
  5. ¿Sirve si no tienes demencia?
  6. El ejercicio físico también cuenta
  7. Cómo empezar
  8. Preguntas frecuentes

Hablar de las noticias del día, recordar una canción de juventud o preparar juntos una receta. Actividades así forman parte de la estimulación cognitiva, una de las terapias sin fármacos más extendidas para las personas con demencia. Te explicamos en qué consiste, qué beneficios ha demostrado y en qué se diferencia de otros «ejercicios para la mente».

Qué es la estimulación cognitiva

Es una intervención para personas con demencia que ofrece actividades variadas y agradables para estimular el pensamiento, la concentración y la memoria de forma general. Suele hacerse en un grupo pequeño y da importancia a la relación con los demás: además de la cognición, busca mejorar la calidad de vida y el ánimo.

Su objetivo es potenciar las capacidades que la persona conserva para mantener su situación actual el mayor tiempo posible y frenar el avance del deterioro. Según el Centro de Referencia Estatal de Alzheimer del Imserso, está indicada en las fases leve y moderada de la demencia, que es cuando obtiene mejores resultados.

Sus orígenes están en la orientación a la realidad, que se desarrolló a finales de los años cincuenta en hospitales de Estados Unidos como respuesta a la confusión y la desorientación de los pacientes mayores.

Qué actividades incluye

Los programas combinan distintas técnicas y actividades, por ejemplo:

  • Orientación a la realidad: repasar de forma estructurada y repetida la fecha, el lugar y datos sobre la propia persona, y comentar las noticias del día a partir de la prensa.
  • Reminiscencia: evocar recuerdos con ayuda de estímulos significativos para la persona, como fotos o música.
  • Conversaciones sobre acontecimientos pasados y presentes y sobre temas de interés.
  • Juegos de palabras y rompecabezas.
  • Música.
  • Actividades prácticas, como cocinar o la jardinería.

Antes de empezar conviene evaluar las capacidades de cada persona para adaptar las actividades a sus características y necesidades. La guía de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud advierte de que, si no se ajustan a lo que la persona puede hacer y a cómo lo vive, pueden causar malestar emocional. La idea es que las actividades resulten agradables. Para ideas de actividades en casa, mira actividades para personas con Alzheimer.

Estimulación, entrenamiento y rehabilitación cognitiva

A menudo se usan como sinónimos, pero son intervenciones distintas:

Tipos de intervención cognitiva
TipoEn qué consisteCómo se hace
Estimulación cognitivaActividades variadas para mejorar la orientación y el funcionamiento cognitivo y social en generalNormalmente en grupos pequeños
Entrenamiento cognitivoPráctica repetida y supervisada de tareas estructuradas para ejercitar funciones concretas, como la memoria o la atención, con una dificultad ajustada a cada personaEn grupo o individual; cada vez más con ordenador o tableta
Rehabilitación cognitivaUn plan personal con objetivos concretos de la vida diaria, con estrategias para compensar las dificultades y adaptaciones del entornoIndividual, con la familia y un terapeuta, a menudo en casa

En personas con demencia, el entrenamiento cognitivo ha mostrado un efecto positivo moderado en la capacidad cognitiva, sobre todo cuando es más específico o intensivo, aunque no está demostrado que las mejoras se trasladen a tareas distintas de las entrenadas. La rehabilitación cognitiva se usa sobre todo en el deterioro cognitivo leve y en la demencia leve, y ha mostrado beneficios en las actividades del día a día que se trabajan.

Qué beneficios tiene

La revisión más completa es la de la Colaboración Cochrane, actualizada en 2023, que reunió 37 ensayos clínicos con 2.766 personas con demencia, con una edad mediana de casi 80 años. La mayoría evaluaba programas en grupo de unas 10 semanas. Estos fueron sus resultados, medidos justo al terminar el programa:

  • Memoria y pensamiento: una mejora pequeña. En el Mini-Mental, uno de los test de memoria más usados, la diferencia fue de unos 2 puntos, que los autores consideran relevante.
  • Comunicación y relación con los demás: una mejora clara, según quienes evaluaban a los participantes.
  • Calidad de vida, ánimo, ansiedad, conducta y actividades de la vida diaria: pequeños beneficios.
  • Efectos negativos: ningún estudio los describió.
  • Familias que cuidan: apenas hubo cambios en su ánimo o su ansiedad.

La mejora de la memoria y el pensamiento fue mayor cuando había dos o más sesiones de grupo a la semana y en la demencia leve más que en la moderada, aunque los autores piden interpretar estos datos con cautela. Tampoco se sabe bien cuánto duran los beneficios, porque pocos estudios siguieron a los participantes después del programa.

La Sociedad Española de Neurología añade que estos beneficios son independientes de los medicamentos para el Alzheimer, como el donepezilo, la rivastigmina o la galantamina, y que el efecto se suma cuando se combinan. Por eso la estimulación cognitiva no sustituye al tratamiento que indique el médico, sino que lo complementa. Tienes más información sobre los tratamientos en fases del Alzheimer y en medicamentos para el Alzheimer.

¿Sirve si no tienes demencia?

La estimulación cognitiva está pensada para personas con demencia. En las personas mayores sin demencia, lo que se ha estudiado es sobre todo el entrenamiento cognitivo. Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos (NIA), parece ayudar a mantener la salud cognitiva: en un gran estudio de 10 años, quienes entrenaron el razonamiento y la velocidad para procesar información tuvieron menos deterioro que quienes entrenaron la memoria o no recibieron entrenamiento. Aun así, las pruebas de que estas actividades tengan un efecto duradero no son definitivas.

Mantenerse activo con actividades que suponen un reto también puede ayudar. En un estudio, las personas mayores que aprendieron a hacer colchas o fotografía digital mejoraron más la memoria que quienes solo socializaban. Tienes ideas en ejercicios de memoria y en hábitos para cuidar la memoria, que incluyen otras medidas que podrían ayudar a reducir el riesgo de demencia, como el ejercicio físico, una dieta saludable y el control de la tensión arterial.

Cuidado con los juegos y aplicaciones «para el cerebro»

Desconfía de los anuncios que prometen mejorar la memoria o prevenir la demencia con juegos de ordenador, aplicaciones o suplementos. Según el NIA, no hay pruebas suficientes de que las aplicaciones comerciales de entrenamiento cerebral tengan el efecto del entrenamiento estudiado en los ensayos, y estos productos pueden ser una pérdida de dinero o incluso peligrosos. La guía de práctica clínica española, publicada en 2010, tampoco recomendaba los programas informáticos de intervención cognitiva en el Alzheimer inicial o el deterioro cognitivo leve, porque los resultados eran contradictorios. Consulta con tu médico antes de gastar dinero en ellos.

El ejercicio físico también cuenta

La Sociedad Española de Neurología considera que hay pruebas de que el ejercicio físico es útil en la enfermedad de Alzheimer. En personas con deterioro cognitivo leve, el ejercicio aeróbico se ha asociado a una ligera mejora de la cognición, y en personas con demencia, a una mejora moderada de la cognición y del funcionamiento diario, aunque los estudios eran pequeños y cortos. Eso sí, el ejercicio muy intenso puede ser perjudicial, sobre todo si hay factores de riesgo cerebrovascular o metabólico, así que conviene consultarlo antes con el médico.

Cómo empezar

Si tú o un familiar tenéis un diagnóstico de demencia en fase leve o moderada:

  • Pregunta al médico o al equipo que le atiende si la estimulación cognitiva es adecuada y dónde se ofrece cerca de casa.
  • Elige un programa adaptado: las actividades deben ajustarse a las capacidades y al estado de ánimo de la persona.
  • Busca la regularidad: en los estudios, las sesiones más frecuentes se asociaron a una mayor mejora de la memoria y el pensamiento.
  • Cuida el ambiente: que sea agradable, sin presión y con espacio para conversar y disfrutar.

Si todavía no hay diagnóstico pero te preocupan los olvidos, el primer paso es consultar con el médico.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la estimulación cognitiva?

Es una terapia sin fármacos para personas con demencia que consiste en participar en actividades variadas y agradables, normalmente en grupos pequeños, para ejercitar el pensamiento, la concentración y la memoria. Busca potenciar las capacidades que se conservan para mantener la situación de la persona el mayor tiempo posible.

¿Para qué sirve?

En personas con demencia leve o moderada, mejora un poco la memoria y el pensamiento a corto plazo, y de forma más clara la comunicación y la relación con los demás. También puede ayudar ligeramente a la calidad de vida, al ánimo y a la conducta. Según la Sociedad Española de Neurología, su efecto se suma al de los medicamentos para el Alzheimer.

¿Qué actividades se hacen?

Por ejemplo, repasar la fecha, el lugar y las noticias del día (orientación a la realidad), recordar vivencias con fotos o música (reminiscencia), conversar sobre temas de interés, juegos de palabras, rompecabezas, música y actividades prácticas como cocinar o cuidar plantas. Deben adaptarse a lo que cada persona puede hacer.

¿Cuántas sesiones hacen falta?

No hay una pauta única. En los estudios, los programas duraban una mediana de 10 semanas, y la mejora de la memoria y el pensamiento fue mayor cuando había dos o más sesiones de grupo a la semana que cuando había una, y en la demencia leve más que en la moderada. Todavía no se sabe bien cuánto duran los beneficios.

¿Sirven los juegos y las aplicaciones para entrenar el cerebro?

No hay pruebas suficientes de que las aplicaciones comerciales de entrenamiento cerebral tengan los beneficios que prometen, y la guía de práctica clínica española, de 2010, no recomendaba los programas informáticos en el Alzheimer inicial o el deterioro cognitivo leve. Desconfía de los productos que prometen mejorar la memoria o prevenir la demencia y consulta con tu médico.

¿Puede hacerse en casa?

La mayoría de los estudios son de programas en grupo, aunque las intervenciones individuales también han mostrado beneficios. Si cuidas de un familiar con demencia, pregunta a su equipo sanitario qué actividades le convienen: deben ajustarse a sus capacidades y a cómo se siente, para no causarle malestar.

Fuentes

  1. Cognitive stimulation to improve cognitive functioning in people with dementia. Cochrane Database of Systematic Reviews. Woods B. y otros, 2023. Resumen en inglés en PubMed (DOI 10.1002/14651858.CD005562.pub3). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39804128/
  2. Guía oficial de práctica clínica en demencias. Sociedad Española de Neurología (SEN). 2018. Incluye los capítulos sobre intervenciones cognitivas y estimulación cognitiva. https://www.sen.es/attachments/article/2404/Guia_Demencias_2018.pdf
  3. Terapias de intervención cognitiva. Centro de Referencia Estatal de Alzheimer (CRE Alzheimer), Imserso. 22 de junio de 2022. https://crealzheimer.imserso.es/cre-alzheimer/terapias-no-farmacologicas/terapias-de-intervencion-cognitiva
  4. Terapia orientación a la realidad. Centro de Referencia Estatal de Alzheimer (CRE Alzheimer), Imserso. 22 de junio de 2022. https://crealzheimer.imserso.es/cre-alzheimer/terapias-no-farmacologicas/terapia-orientacion-realidad
  5. Guía de práctica clínica sobre la atención integral a las personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias. GuíaSalud, Sistema Nacional de Salud. Publicada en 2010 y pendiente de actualización. https://portal.guiasalud.es/gpc/guia-de-practica-clinica-sobre-la-atencion-integral-a-las-personas-con-enfermedad-de-alzheimer-y-otras-demencias/
  6. Salud cognitiva y los adultos mayores. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. Texto revisado el 24 de junio de 2024. https://www.nia.nih.gov/espanol/cerebro-salud/salud-cognitiva-adultos-mayores
  7. Memoria, olvido y envejecimiento. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. Texto revisado el 21 de diciembre de 2023. https://www.nia.nih.gov/espanol/memoria/memoria-olvido-envejecimiento