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Rivastigmina: para qué sirve, parches y efectos secundarios

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En resumen

  • La rivastigmina es un inhibidor de la colinesterasa autorizado para tratar los síntomas del Alzheimer de leve a moderadamente grave y, en cápsulas y solución oral, de la demencia asociada al párkinson.
  • Se presenta en cápsulas, solución oral y parches transdérmicos. El parche se cambia cada 24 horas: hay que quitar el anterior antes de poner uno nuevo y no llevar nunca más de uno a la vez.
  • Los efectos más frecuentes son náuseas y vómitos, sobre todo al empezar o al subir la dosis, y, con los parches, reacciones en la piel. Trata síntomas, no cura la enfermedad.
  • Si se ha interrumpido más de tres días, no la reinicies por tu cuenta. No cambies ni dejes la medicación sin hablar con el médico.
En esta página
  1. Qué es la rivastigmina
  2. Para qué sirve
  3. Qué se puede esperar
  4. Cómo se usa
  5. ¿Cápsulas o parches?
  6. Si se interrumpe el tratamiento
  7. Efectos secundarios
  8. Precauciones e interacciones
  9. Consejos para quienes cuidan
  10. Preguntas frecuentes

La rivastigmina es uno de los tres inhibidores de la colinesterasa que se usan en España para el Alzheimer, y el único que además está autorizado para la demencia asociada al párkinson. Es también el que se presenta en parche, algo que ayuda a algunas personas y que exige aprender a usarlo bien. Esta página resume lo que dicen su ficha técnica y su prospecto, los documentos oficiales de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), y las guías de los neurólogos. Te informa; no sustituye a tu médico ni al prospecto de tu medicamento.

Qué es la rivastigmina

Es el principio activo de medicamentos como Exelon y Prometax y de varios genéricos (EFG). Pertenece al grupo de los inhibidores de la colinesterasa, igual que el donepezilo y la galantamina.

En el Alzheimer mueren células nerviosas del cerebro y bajan los niveles de acetilcolina, una sustancia que permite que las neuronas se comuniquen. La rivastigmina bloquea las enzimas que descomponen la acetilcolina —la acetilcolinesterasa y la butirilcolinesterasa—, lo que aumenta su nivel en el cerebro y ayuda a reducir los síntomas, según su prospecto.

Se presenta en cápsulas (de 1,5, 3, 4,5 y 6 mg), en solución oral y en parches transdérmicos (de 4,6, 9,5 y 13,3 mg cada 24 horas).

Para qué sirve

Está autorizada para el tratamiento sintomático de la demencia de Alzheimer de leve a moderadamente grave. Las cápsulas y la solución oral lo están, además, para la demencia leve a moderadamente grave en personas con enfermedad de Parkinson idiopática; los parches, solo para el Alzheimer.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) recoge que uno de los inhibidores de la colinesterasa está aprobado para la demencia asociada al párkinson, y según la ficha técnica es la rivastigmina. En esos pacientes se observó un mayor efecto en quienes tenían una demencia moderada y en quienes tenían alucinaciones visuales. Puedes ampliar el tema en la demencia con cuerpos de Lewy.

Su ficha técnica indica que no se ha investigado su uso en el Alzheimer o la demencia del párkinson graves, en otros tipos de demencia ni en otros trastornos de la memoria, como el descenso cognitivo relacionado con la edad.

Qué se puede esperar

  • Trata síntomas, no la enfermedad. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de EE. UU. (NIA) recuerda que hoy no se conocen intervenciones que curen el Alzheimer.
  • El beneficio es modesto y varía mucho. La SEN señala que los tres inhibidores han mostrado mejoría sintomática, sin diferencias significativas de eficacia o de seguridad entre ellos, que su impacto en los estudios es globalmente modesto y que el beneficio en cada paciente puede ser muy variable.
  • Con el tiempo pierde eficacia. El NIA explica que, al avanzar la enfermedad, el cerebro produce menos acetilcolina y estos medicamentos dejan de ser tan eficaces. Cambiar de un inhibidor a otro quizá no cambie mucho los resultados, aunque cada persona puede responder mejor a uno que a otro.
  • El médico debe revisar el beneficio. Según la ficha técnica, si tras tres meses con la dosis de mantenimiento el ritmo de declive de los síntomas no ha cambiado de forma favorable, debe interrumpirse el tratamiento. Su efecto no se ha estudiado en ensayos con placebo de más de seis meses.

Cómo se usa

La pauta la decide siempre el médico, que debe ser un profesional con experiencia en el diagnóstico y el tratamiento de la demencia. El tratamiento solo debe iniciarse si hay un cuidador que administre y controle regularmente la medicación.

Cápsulas y solución oral

  • Se toman dos veces al día, con el desayuno y con la cena. Las cápsulas se tragan enteras, sin abrirlas ni triturarlas.
  • Se empieza con una dosis baja, 1,5 mg dos veces al día, y solo se sube si se tolera bien, tras al menos dos semanas con cada dosis. La dosis eficaz es de 3 a 6 mg dos veces al día, y la máxima recomendada es de 6 mg dos veces al día.
  • Si aparecen náuseas, vómitos, dolor abdominal o pérdida de apetito, o bien pérdida de peso o más temblor en personas con párkinson, el médico puede indicar que se omitan una o más dosis y, si persisten, reducir la dosis temporalmente o suspender el tratamiento.
  • El médico controla el peso durante el tratamiento.

Parches transdérmicos

  • Se usa un solo parche al día. Se empieza con el de 4,6 mg/24 h y, tras al menos cuatro semanas y si se tolera bien, el médico puede pasar al de 9,5 mg/24 h, que es la dosis eficaz recomendada. El de 13,3 mg/24 h solo se considera tras al menos seis meses con el de 9,5 mg, en pacientes con un declive cognitivo o funcional significativo.
  • Dónde ponerlo: en piel intacta, limpia, seca y sin pelo, sin cremas, aceites ni polvos, en la parte alta o baja de la espalda, en la parte superior del brazo o en el pecho (evitando los senos). No se recomienda en el muslo ni en el abdomen, porque allí se absorbe menos, ni sobre piel enrojecida, irritada o con cortes.
  • Cómo cambiarlo: cada 24 horas se quita el parche del día anterior antes de poner uno nuevo, en un sitio distinto. Se presiona con la palma de la mano al menos 30 segundos para que los bordes se peguen bien. Hay que esperar al menos 14 días para volver a usar exactamente la misma zona. Puedes escribir el día de la semana en el parche con un bolígrafo de punta fina redondeada para no confundirte.
  • En el día a día: se puede llevar en el baño, la ducha o la piscina, pero no debe exponerse durante mucho tiempo a fuentes de calor como el sol excesivo, la sauna o el solárium. No se corta.
  • Al quitarlo: se despega despacio y, si queda adhesivo, se limpia con agua tibia y jabón suave o con aceite de bebé, nunca con alcohol ni disolventes. Después hay que lavarse las manos.

Los errores con los parches pueden ser graves. La ficha técnica advierte de que el mal uso y los errores de dosificación, sobre todo no quitar el parche viejo o llevar varios a la vez, han causado reacciones adversas graves, algunas con hospitalización y, raramente, con consecuencias mortales. Por eso conviene que el cuidador conozca bien las instrucciones.

¿Cápsulas o parches?

No hay una opción mejor para todos. La SEN recomienda elegir el inhibidor y su forma de administración según los efectos adversos, las interacciones, la tolerabilidad y las preferencias del paciente y de sus cuidadores. Recoge que los efectos digestivos son más frecuentes con la rivastigmina oral que con otros inhibidores, aunque con los parches se tolera bien, y que la rivastigmina tiene menos interacciones porque no se metaboliza por el citocromo P450. Según la ficha técnica, la exposición al medicamento es comparable por vía oral y por vía transdérmica. La decisión es del médico.

Si se interrumpe el tratamiento

Si la rivastigmina se ha dejado de tomar o de usar durante más de tres días, no la reinicies por tu cuenta: consulta primero con el médico. La ficha técnica indica que en ese caso debe empezarse de nuevo con la dosis más baja, es decir, 1,5 mg dos veces al día con las cápsulas o 4,6 mg/24 h con los parches, para reducir el riesgo de efectos adversos como los vómitos.

No cambies la dosis ni dejes el medicamento por tu cuenta. Cualquier ajuste, incluida la retirada, debe decidirlo el médico.

Efectos secundarios

Como todos los medicamentos, la rivastigmina puede causar efectos adversos, sobre todo al empezar el tratamiento o al subir la dosis; por lo general van desapareciendo a medida que el organismo se acostumbra.

Con las cápsulas y la solución oral, los más frecuentes son los digestivos: la ficha técnica recoge náuseas en el 38 % de los pacientes y vómitos en el 23 %, sobre todo al ajustar la dosis, y más en las mujeres. Según el prospecto, son muy frecuentes (más de 1 de cada 10 personas) el mareo, la pérdida de apetito, las náuseas, los vómitos y la diarrea, y frecuentes la pérdida de peso, el dolor de cabeza, la ansiedad, la sudoración, el ardor y el dolor de estómago, el cansancio, la agitación, el temblor, la confusión y las pesadillas.

Con los parches, las reacciones más frecuentes son las de la piel en el lugar de aplicación, generalmente un enrojecimiento de leve a moderado; les siguen los efectos digestivos, como náuseas y vómitos. También son frecuentes la pérdida de apetito, el mareo, la agitación y la incontinencia urinaria.

Otros aspectos a vigilar:

  • Pérdida de peso. Los inhibidores de la colinesterasa se han asociado con pérdida de peso en personas con Alzheimer, por lo que se controla el peso durante el tratamiento.
  • Deshidratación. Si los vómitos o la diarrea se prolongan, puede haber deshidratación, que puede tener consecuencias graves. Avisa al médico. La ficha técnica señala que algunos casos de vómitos graves se han asociado con desgarro del esófago, sobre todo tras aumentos de dosis o con dosis elevadas.
  • Corazón. Puede enlentecer el pulso, y se recomienda precaución si hay un síndrome del nodo sinusal, trastornos de la conducción o un riesgo mayor de una arritmia llamada torsade de pointes. La SEN indica que puede plantearse un electrocardiograma en pacientes de riesgo.
  • Empeoramiento del temblor en personas con demencia asociada al párkinson.

Reacción alérgica en la piel con los parches

Los parches pueden producir una dermatitis alérgica de contacto. Se sospecha si la reacción se extiende más allá del tamaño del parche, si es más intensa (enrojecimiento cada vez mayor, hinchazón, ampollas) y si no mejora de forma notable en las 48 horas siguientes a quitar el parche. En ese caso hay que dejar de usarlos y avisar al médico: no debe volver a usar los parches quien haya tenido una reacción así, y solo si aun así necesita rivastigmina podría pasar a las formas orales, tras pruebas de alergia negativas y con un seguimiento médico cuidadoso.

Precauciones e interacciones

No debe usarla quien sea alérgico a la rivastigmina, a otros derivados del carbamato o a algún componente del medicamento.

Consulta con tu médico antes de empezar si tienes o has tenido un pulso irregular o lento, una úlcera de estómago activa, dificultades para orinar, convulsiones, asma o una enfermedad respiratoria grave, temblores, un peso corporal bajo o problemas de hígado. Con los parches, la ficha técnica pide especial atención al subir por encima de 9,5 mg/24 h en personas de menos de 50 kg.

Dile siempre al médico y al farmacéutico todo lo que tomas. El prospecto advierte de que la rivastigmina puede interferir con los medicamentos anticolinérgicos, como los usados para los espasmos de estómago, el párkinson (amantadina) o el mareo por movimiento (difenhidramina, escopolamina, meclizina). No debe combinarse con metoclopramida, un medicamento contra las náuseas: juntos pueden causar rigidez y temblor. Con los betabloqueantes, como el atenolol, puede haber un pulso demasiado lento y desmayos.

Antes de una operación con anestesia general, avisa de que usas rivastigmina: puede potenciar en exceso el efecto de algunos relajantes musculares.

Conducir. El prospecto advierte de que puede causar mareos y confusión grave: si te sientes mareado o confuso, no conduzcas ni manejes maquinaria.

Consejos para quienes cuidan

  • Aprende bien el manejo del parche y anota el día en cada uno. Un solo parche por día y el anterior siempre fuera.
  • Pesa a la persona con regularidad y comenta al médico si pierde peso o apetito.
  • Vigila los vómitos y la diarrea al empezar o al subir la dosis, por el riesgo de deshidratación.
  • Cuídate. Administrar y vigilar la medicación es una tarea más entre muchas; en el síndrome del cuidador quemado tienes ideas para no sobrecargarte.

Para situar este medicamento entre los demás, consulta los medicamentos para el Alzheimer y las fases de la enfermedad.

Avisa de inmediato al médico si aparecen convulsiones, un desmayo, un pulso muy lento o irregular, vómitos o diarrea que no cesan, una reacción intensa en la piel, dolor fuerte en la parte alta del abdomen, piel u ojos amarillos, o sangre en las heces o en el vómito; si llevas parche, quítatelo. Llama al 112 si la persona está muy mal. Si se ha puesto más de un parche o se han tomado más cápsulas de las indicadas, quita todos los parches y llama al Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20) o al 112.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve la rivastigmina?

Sirve para tratar los síntomas de la demencia de Alzheimer de leve a moderadamente grave. Las cápsulas y la solución oral están autorizadas también para la demencia leve a moderadamente grave en personas con enfermedad de Parkinson. Es un inhibidor de la colinesterasa: bloquea las enzimas que descomponen la acetilcolina y permite que aumente su nivel en el cerebro. Trata síntomas, pero no cura la enfermedad.

¿Cómo se pone el parche de rivastigmina?

Se pega un solo parche al día sobre piel limpia, seca, sin pelo y sin heridas, en la parte alta o baja de la espalda, en la parte superior del brazo o en el pecho. Antes de ponerlo hay que quitar el parche del día anterior. Se presiona firmemente con la palma de la mano durante al menos 30 segundos, y hay que esperar al menos 14 días para volver a usar exactamente la misma zona de piel. No debe cortarse ni ponerse en el muslo ni en el abdomen.

¿Qué hago si se despega o se me olvida un parche?

Si se cae, ponte uno nuevo para el resto del día y cámbialo al día siguiente a la hora habitual. Si se te olvida, ponte el parche en cuanto te des cuenta y el siguiente a la hora de siempre. No te pongas dos parches para compensar: llevar más de uno puede dar lugar a una cantidad excesiva de medicamento, y los errores de este tipo han causado reacciones graves. Si te pusiste más de uno por error, quítalos todos y avisa al médico.

¿Es mejor el parche o las cápsulas?

No hay una respuesta única. La SEN recomienda elegir el inhibidor y su forma de administración según los efectos adversos, las interacciones, la tolerabilidad y las preferencias del paciente y de sus cuidadores. Señala que los efectos digestivos son más frecuentes con la rivastigmina oral que con otros inhibidores, aunque con los parches se tolera bien. Los parches, en cambio, pueden dar reacciones en la piel. La decisión es del médico.

¿Qué efectos secundarios tiene la rivastigmina?

Los más frecuentes con las cápsulas son las náuseas y los vómitos, sobre todo al empezar o al subir la dosis, junto con mareo, diarrea, pérdida de apetito y pérdida de peso. Con los parches, lo más frecuente son las reacciones en la piel donde se pega, generalmente un enrojecimiento leve o moderado. Si los vómitos o la diarrea se prolongan puede haber deshidratación, y si aparece una reacción cutánea intensa o que se extiende más allá del parche debes quitarlo y avisar al médico.

¿Qué pasa si he dejado la rivastigmina más de tres días?

No la reinicies por tu cuenta: consúltalo antes con el médico. La ficha técnica indica que, si se interrumpe el tratamiento más de tres días, debe empezarse de nuevo con la dosis más baja (1,5 mg dos veces al día con las cápsulas o 4,6 mg/24 h con los parches) para reducir la posibilidad de efectos adversos, como los vómitos.

Fuentes

  1. Ficha técnica de Exelon cápsulas (rivastigmina). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Consultada el 19 de septiembre de 2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/98066002/FT_98066002.html
  2. Ficha técnica de Exelon parches transdérmicos (rivastigmina). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Consultada el 19 de septiembre de 2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/98066020/FT_98066020.html
  3. Prospecto de Exelon cápsulas (rivastigmina). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Consultado el 19 de septiembre de 2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/p/98066002/P_98066002.html
  4. Prospecto de Exelon parches transdérmicos (rivastigmina). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Consultado el 19 de septiembre de 2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/p/98066020/P_98066020.html
  5. Guía oficial de práctica clínica en demencias. Sociedad Española de Neurología (SEN). 2018. Capítulos 1.9 (tratamiento del Alzheimer) y 3 (demencia con cuerpos de Lewy). https://www.sen.es/attachments/article/2404/Guia_Demencias_2018.pdf
  6. ¿Cómo se trata la enfermedad de Alzheimer? Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. Texto revisado el 12 de septiembre de 2023. https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidado-medico-enfermedad-alzheimer/como-se-trata-enfermedad-alzheimer