Saltar al contenido

Galantamina: para qué sirve, cómo se toma y efectos secundarios

Última revisión:

En resumen

  • La galantamina es un inhibidor de la acetilcolinesterasa que además potencia la acción de la acetilcolina sobre los receptores nicotínicos. Está autorizada para el tratamiento sintomático del Alzheimer de leve a moderadamente grave.
  • Se toma en cápsulas de liberación prolongada una vez al día, por la mañana y con comida, o en solución oral. La dosis se sube por etapas. Los efectos más frecuentes son náuseas y vómitos, sobre todo al empezar.
  • Puede causar reacciones graves en la piel: hay que dejarla ante la primera erupción y consultar. Trata síntomas, no cura la enfermedad, y en el deterioro cognitivo leve su ficha técnica advierte de que no mostró beneficio.
  • No la combines con donepezilo ni con rivastigmina, y no cambies ni dejes la medicación por tu cuenta.
En esta página
  1. Qué es la galantamina
  2. Para qué sirve
  3. Qué se puede esperar
  4. Cómo se toma
  5. Efectos secundarios
  6. Precauciones e interacciones
  7. Consejos para quienes cuidan
  8. Preguntas frecuentes

Si a ti o a un familiar os han recetado galantamina, es normal que te surjan dudas: para qué sirve, cuándo se nota, qué efectos puede dar y qué diferencia hay con otros medicamentos parecidos. Esta página resume lo que dicen su ficha técnica y su prospecto, los documentos oficiales de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), y las guías de los neurólogos. Te informa; no sustituye a tu médico ni al prospecto de tu medicamento.

Qué es la galantamina

Es el principio activo de Reminyl y de varios genéricos (EFG). Se presenta en cápsulas de liberación prolongada (de 8, 16 y 24 mg), que liberan el medicamento poco a poco, y en solución oral. Pertenece al grupo de los inhibidores de la acetilcolinesterasa, igual que el donepezilo y la rivastigmina.

En el Alzheimer falta acetilcolina, una sustancia que permite que las neuronas se comuniquen. Según su ficha técnica, la galantamina es un inhibidor de la enzima que la descompone, la acetilcolinesterasa, y además mejora la acción de la acetilcolina sobre los receptores nicotínicos, probablemente al unirse a un punto concreto del receptor. Así aumenta la actividad del sistema de la acetilcolina, lo que se asocia a una mejor función cognitiva en el Alzheimer.

Para qué sirve

Está autorizada para el tratamiento sintomático de la demencia de tipo Alzheimer de leve a moderadamente grave. Su prospecto insiste en que solo debe usarse en el Alzheimer y no se recomienda para otro tipo de pérdida de memoria o confusión.

Su ficha técnica añade que no se ha demostrado su beneficio en otros tipos de demencia ni de deterioro de la memoria. En el deterioro cognitivo leve, dos ensayos de dos años no mostraron ningún beneficio sobre el deterioro cognitivo ni redujeron la conversión a demencia, y hubo más fallecimientos con galantamina que con placebo (1,4 % frente a 0,3 %). Las causas fueron diversas; en alrededor de la mitad de los casos con galantamina fueron de tipo vascular, como un infarto de miocardio o un ictus. La ficha técnica señala que se desconoce la importancia de este hallazgo en el Alzheimer, donde un estudio a largo plazo con 2.045 pacientes con Alzheimer de leve a moderado no mostró más mortalidad con galantamina (3,2 %) que con placebo (5,5 %). Puedes ver cómo se plantea el tratamiento en el deterioro cognitivo leve y en los medicamentos para el Alzheimer.

Qué se puede esperar

  • Trata síntomas, no la enfermedad. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de EE. UU. (NIA) recuerda que hoy no se conocen intervenciones que curen el Alzheimer.
  • El beneficio es modesto y varía mucho. La Sociedad Española de Neurología (SEN) señala que los tres inhibidores de la colinesterasa han mostrado una mejoría sintomática en la cognición, las actividades cotidianas y los síntomas psicológicos y de conducta, sin diferencias significativas entre ellos, con un impacto modesto y muy variable de un paciente a otro. En los ensayos de la ficha técnica, con un criterio estricto de respuesta —mejorar al menos 4 puntos en una escala cognitiva sin empeorar en la valoración global ni en las actividades diarias—, respondió alrededor del 14 % o el 15 % de quienes tomaban 24 mg al día, frente al 5 % o el 7 % con placebo. Con las cápsulas de liberación prolongada respondió el 16,0 % frente al 8,2 %.
  • Con el tiempo pierde eficacia. El NIA explica que, a medida que avanza la enfermedad, el cerebro produce menos acetilcolina y estos medicamentos dejan de ser tan eficaces. Cambiar de uno a otro quizá no dé resultados muy distintos, aunque cada persona puede responder mejor a uno.

Cómo se toma

La pauta la decide siempre el médico, que debe tener experiencia en el Alzheimer. Esto es lo que recogen la ficha técnica y el prospecto:

  • Cápsulas de liberación prolongada: una vez al día, por la mañana, enteras (sin masticar ni machacar), con agua u otro líquido y, a ser posible, con comida, lo que ayuda a reducir los efectos secundarios digestivos. Hay que beber líquido en abundancia. Nunca se toma más de una cápsula al día.
  • Se empieza con una dosis baja, de 8 mg al día durante cuatro semanas, y luego se pasa a 16 mg al día durante al menos cuatro semanas. La subida a 24 mg al día, que es la dosis máxima, se decide de forma individual tras valorar el beneficio y la tolerancia.
  • Si se cambia de comprimidos o de solución oral a cápsulas, se toma la última dosis anterior por la noche y la primera cápsula a la mañana siguiente.
  • Un cuidador debe vigilar la toma. El tratamiento solo debe iniciarse si hay un cuidador que controle regularmente que la persona toma el medicamento.
  • La tolerancia y la dosis se reevalúan de forma regular, preferiblemente a los tres meses de empezar, y el tratamiento puede continuar mientras haya un beneficio y se tolere.
  • Si olvidas una dosis, deja pasar esa dosis y toma la siguiente a la hora habitual. No tomes el doble; si olvidas más de una, consulta al médico.

No cambies la dosis ni dejes el medicamento por tu cuenta. Al suspenderlo, la ficha técnica indica que no hay efecto rebote, pero es el médico quien debe decidir cuándo retirarlo. La SEN recuerda que no hay pruebas sobre el mejor momento para retirar estos fármacos en la demencia avanzada, por lo que se decide caso a caso, y aconseja reanudarlos si se ve un empeoramiento tras suspenderlos.

Efectos secundarios

Como todos los medicamentos, la galantamina puede causar efectos adversos, aunque no todas las personas los sufren.

  • Los más frecuentes son las náuseas (21 %) y los vómitos (11 %), que aparecen sobre todo al empezar o al subir la dosis. Suelen durar menos de una semana y desaparecer poco a poco a medida que el organismo se adapta. Si aparecen, el médico puede recomendar beber más líquido y prescribir un medicamento para las náuseas.
  • Frecuentes (según el prospecto, hasta 1 de cada 10 personas): pérdida de apetito y de peso, alucinaciones, depresión, mareo o desmayo, temblores o espasmos musculares, dolor de cabeza, cansancio o debilidad, mucho sueño, tensión alta, dolor abdominal, diarrea, indigestión, caídas y heridas.
  • Poco frecuentes: reacción alérgica, deshidratación, pesadillas, hormigueo, cambio del sentido del gusto, somnolencia diurna, visión borrosa, pitidos en los oídos, tensión baja, sudoración excesiva, debilidad muscular y aumento de las enzimas del hígado. Raros: hepatitis.
  • El peso se controla. La ficha técnica señala que las personas con Alzheimer pierden peso y que los inhibidores de la colinesterasa se han asociado con más pérdida, por lo que se vigila durante el tratamiento.

Efectos graves: deja de tomarla y consulta de inmediato

El prospecto pide dejar de tomar la galantamina y acudir a un médico o a urgencias enseguida si aparece:

  • Una reacción grave de la piel: una erupción con ampollas y descamación, sobre todo alrededor de la boca, la nariz, los ojos y los genitales (síndrome de Stevens-Johnson), una erupción roja con pequeños bultos con pus que puede extenderse por el cuerpo, a veces con fiebre, o una erupción con manchas que parecen pequeñas dianas. Son raras, pero la ficha técnica pide suspender el medicamento tras la primera aparición de una erupción.
  • Problemas del corazón: pulso lento, latidos adicionales o palpitaciones.
  • Convulsiones.

Precauciones e interacciones

No debe tomarla quien sea alérgico a la galantamina o a alguno de los componentes del medicamento, ni quien tenga una enfermedad grave del hígado o del riñón.

Antes de empezar, cuéntale al médico si tienes o has tenido problemas de hígado o de riñón, un trastorno del corazón (como un latido lento o irregular, un infarto, insuficiencia cardiaca o prolongación del intervalo QT), cambios en los niveles de potasio u otros electrolitos, una úlcera de estómago, una obstrucción del estómago o del intestino, epilepsia o trastornos del movimiento, asma, una enfermedad pulmonar o una infección respiratoria como una neumonía, problemas para orinar, o una operación reciente del estómago, del intestino o de la vejiga.

Dile siempre al médico y al farmacéutico todo lo que tomas:

  • No debe tomarse con otros medicamentos que actúan igual: donepezilo, rivastigmina, ambenonio, neostigmina, piridostigmina ni pilocarpina por vía oral.
  • Es más probable que dé efectos adversos con algunos medicamentos que afectan al intervalo QTc, paroxetina o fluoxetina, quinidina, ketoconazol, eritromicina, ritonavir, antiinflamatorios como el ibuprofeno (que pueden aumentar el riesgo de úlcera) y medicamentos para el corazón o la tensión, como la digoxina, la amiodarona, la atropina, los betabloqueantes o los antagonistas del calcio. Puede hacerse un electrocardiograma y el médico puede darte una dosis más baja.

Antes de una operación con anestesia general, avisa de que tomas galantamina: puede afectar a algunos anestésicos y aumentar la relajación muscular.

Conducir. Puede causar mareo y somnolencia, sobre todo en las primeras semanas: si te ocurre, no conduzcas ni manejes herramientas o máquinas.

Las cápsulas contienen sacarosa: si tienes intolerancia a ciertos azúcares, consúltalo con el médico.

Consejos para quienes cuidan

  • Pesa a la persona con regularidad y comenta al médico si pierde peso o apetito.
  • Vigila la piel durante todo el tratamiento y avisa ante cualquier erupción.
  • Ten presente el riesgo de caídas, que figura entre los efectos frecuentes.
  • Combínala con otras medidas. Los medicamentos son solo una parte del tratamiento: la SEN recoge que la estimulación cognitiva mejora la cognición y la calidad de vida en el Alzheimer, con un beneficio independiente del de los inhibidores de la colinesterasa.
  • Cuídate. Vigilar la medicación cansa; en el síndrome del cuidador quemado tienes ideas para no llegar al límite.

Deja de tomarla y acude a urgencias o llama al 112 si aparece una erupción grave con ampollas o descamación, una erupción roja con pústulas y fiebre, palpitaciones, un pulso muy lento, convulsiones o pérdida de consciencia. Si se ha tomado más galantamina de la indicada, llama al Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20) o al 112: los signos incluyen náuseas y vómitos intensos, debilidad muscular, pulso lento, convulsiones y pérdida de consciencia.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve la galantamina?

Sirve para tratar los síntomas de la demencia de tipo Alzheimer de leve a moderadamente grave: el aumento de la pérdida de memoria, la confusión y los cambios de comportamiento. Es un inhibidor de la acetilcolinesterasa: impide que se descomponga la acetilcolina, una sustancia que permite que las neuronas se comuniquen, y además potencia su acción sobre los receptores nicotínicos. No cura el Alzheimer.

¿Qué diferencia hay entre galantamina, donepezilo y rivastigmina?

Los tres son inhibidores de la colinesterasa autorizados para el Alzheimer de leve a moderadamente grave. La Sociedad Española de Neurología recoge que no hay diferencias significativas de eficacia o de seguridad entre ellos y recomienda elegir según los efectos adversos, las interacciones, la tolerabilidad y la forma de administración que prefieran el paciente y sus cuidadores; si no se tolera uno o no funciona, puede probarse otro. Nunca se toman dos a la vez.

¿Cómo se toma la galantamina?

Las cápsulas de liberación prolongada se toman una vez al día, por la mañana, enteras, con agua u otro líquido y a ser posible con comida, y hay que beber líquido en abundancia. Se empieza con una dosis baja durante cuatro semanas y el médico la sube por etapas, cada cuatro semanas o más, hasta la dosis más adecuada. También existe solución oral. La pauta la decide siempre el médico.

¿Qué efectos secundarios tiene la galantamina?

Los más frecuentes son náuseas y vómitos, sobre todo al empezar o al subir la dosis. También son frecuentes la pérdida de apetito y de peso, el dolor de estómago, la diarrea, el mareo, el dolor de cabeza, el cansancio, la somnolencia, las alucinaciones, la depresión, la tensión alta y las caídas. Hay que dejar de tomarla y consultar de inmediato si aparece una erupción cutánea grave, problemas del corazón o convulsiones.

¿Se puede tomar galantamina en el deterioro cognitivo leve?

No está indicada. Su ficha técnica indica que no se ha demostrado su beneficio en otros tipos de demencia ni en otros tipos de deterioro de la memoria: en dos ensayos de dos años en personas con deterioro cognitivo leve no mostró beneficio sobre el deterioro cognitivo ni redujo la conversión a demencia, y hubo más fallecimientos con galantamina que con placebo (1,4 % frente a 0,3 %). El prospecto añade que solo debe usarse en el Alzheimer.

¿Se puede dejar de tomar la galantamina de golpe?

No lo hagas por tu cuenta: el prospecto pide consultar con el médico antes de interrumpir el tratamiento. Según la ficha técnica, no se produce efecto rebote tras la suspensión brusca, por ejemplo al prepararse para una operación, pero la decisión de retirarla debe tomarla el médico, que reevalúa de forma regular si sigue siendo útil. Si olvidas una dosis, deja pasar esa dosis y sigue con la siguiente; no tomes el doble.

Fuentes

  1. Ficha técnica de Reminyl (galantamina). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Texto revisado en mayo de 2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/66651/FT_66651.html
  2. Prospecto de Reminyl (galantamina). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Consultado el 19 de septiembre de 2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/p/66651/P_66651.html
  3. Guía oficial de práctica clínica en demencias. Sociedad Española de Neurología (SEN). 2018. Capítulos 1.9 (tratamiento farmacológico del Alzheimer) y 1.12 (estimulación cognitiva). https://www.sen.es/attachments/article/2404/Guia_Demencias_2018.pdf
  4. ¿Cómo se trata la enfermedad de Alzheimer? Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. Texto revisado el 12 de septiembre de 2023. https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidado-medico-enfermedad-alzheimer/como-se-trata-enfermedad-alzheimer