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Cómo prevenir el Alzheimer: qué funciona, qué no y qué dice la ciencia

Última revisión:

En resumen

  • Ninguna medida garantiza evitar el Alzheimer: prevenir significa reducir el riesgo de demencia o retrasar su aparición. Según la comisión de The Lancet (2024), cerca del 45 % de los casos de demencia se asocian a 14 factores de riesgo que se pueden modificar. Es una estimación para toda la población, no una probabilidad personal.
  • Las tres recomendaciones «fuertes» de la OMS (2026) son la actividad física en adultos con cognición normal, ofrecer ayuda para dejar el tabaco y no tomar suplementos de vitaminas B y E, omega-3 ni multivitamínicos. Las demás son condicionales y se apoyan en evidencia de certeza baja o muy baja.
  • Los ensayos con programas de varias medidas (FINGER, US POINTER) dieron mejoras pequeñas en pruebas cognitivas, pero ninguno midió si se evita la demencia. La dieta MIND no superó a una dieta de control y hoy ningún suplemento ha demostrado prevenir el Alzheimer.
  • Lo que más respaldo tiene coincide con lo que cuida el corazón: moverte, no fumar, evitar el exceso de alcohol, controlar la tensión, el colesterol y el azúcar, corregir la pérdida de audición y mantener la vida social. Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar.
En esta página
  1. Qué significa que el 45 % de los casos se puedan prevenir
  2. Qué recomienda la OMS y con qué grado de certeza
  3. Qué han probado los ensayos clínicos
  4. Qué no ha demostrado prevenir el Alzheimer
  5. Por dónde empezar
  6. ¿Y si tengo antecedentes familiares?
  7. Prevenir no es diagnosticar
  8. Preguntas frecuentes

Ninguna medida garantiza que una persona no tendrá Alzheimer, y la edad sigue siendo su principal factor de riesgo. Lo que sí se puede es reducir el riesgo de demencia o retrasar su aparición, que es lo que significa «prevenir» en esta enfermedad. Aquí resumimos qué recomienda la OMS, qué han comprobado los ensayos clínicos y qué no ha demostrado nada, para separar lo que ayuda de lo que solo promete.

Qué significa que el 45 % de los casos se puedan prevenir

En 2024, la comisión sobre demencia de la revista The Lancet estimó que cerca del 45 % de los casos de demencia (de la que el Alzheimer es la causa más frecuente) se asocian a 14 factores de riesgo modificables, desde un menor nivel educativo hasta la pérdida de audición o el aislamiento social. Tienes la lista completa en hábitos para cuidar la memoria. La OMS cita una cifra parecida en sus directrices de 2026, y la Sociedad Española de Neurología (SEN) afirma que casi uno de cada dos casos de Alzheimer es atribuible a factores modificables. Conviene leer esa cifra con cuidado:

  • Es una estimación para toda la población, no una probabilidad personal. La propia comisión aclara que reducir estos factores afecta al conjunto de la población, pero no garantiza que una persona concreta evite la demencia.
  • Es un máximo teórico. Es la parte de los casos que se evitaría si esos 14 factores desaparecieran por completo, algo que no ocurre en la vida real.
  • Parte de asociaciones, y algunas pueden no ser causa. Se calcula a partir de la relación entre cada factor y la demencia observada en estudios con población. La comisión reconoce que algunas asociaciones pueden ser causales solo en parte y que su cálculo puede sobrestimar o subestimar el efecto real.
  • Los factores se solapan. Quien tiene la tensión alta suele tener también sobrepeso o diabetes, así que la comisión ajustó el cálculo para tener en cuenta que los mismos casos pueden estar asociados a varios factores a la vez.

Aun así, el mensaje es esperanzador: hay margen para actuar, y la comisión subraya que nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para reducir el riesgo, aunque cuanto antes se reduzcan esos factores y más tiempo se mantengan bajos, mejor.

Qué recomienda la OMS y con qué grado de certeza

En julio de 2026 la OMS publicó la segunda edición de sus directrices para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Cada recomendación lleva dos etiquetas. La fuerza indica cuánta confianza hay en que los beneficios superan a los riesgos: con una recomendación «fuerte», la mayoría de las personas deberían recibir la intervención; con una «condicional», probablemente los beneficios superan a los riesgos, pero distintas opciones pueden ser adecuadas para distintas personas. La certeza de la evidencia (muy baja, baja, moderada o alta) indica cuánto se fían los expertos de los estudios en los que se apoya.

Recomendaciones de la OMS (2026) para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia
MedidaQué recomienda la OMSFuerzaCerteza de la evidencia
Actividad físicaDebe recomendarse a los adultos con cognición normal, para reducir el riesgo de deterioro cognitivoFuerteModerada
Actividad física con deterioro cognitivo levePuede recomendarse a los adultos con deterioro cognitivo leveCondicionalBaja
TabacoDeben ofrecerse intervenciones para dejar el tabaco a los adultos que lo consumenFuerteBaja
AlcoholPueden ofrecerse intervenciones para reducir o dejar el consumo de riesgo o perjudicial, con apoyo a quienes tienen dependenciaCondicionalModerada
AlimentaciónUn patrón de alimentación saludable y equilibrado puede recomendarse a adultos con cognición normal o deterioro cognitivo leveCondicionalModerada
PesoPueden ofrecerse intervenciones para reducir el sobrepeso o la obesidad en la mediana edad, y restricción dietética a los adultos con sobrepeso u obesidadCondicionalBaja a moderada
Tensión arterialPuede ofrecerse el tratamiento de la hipertensión a los adultos con hipertensiónCondicionalMuy baja
DiabetesPuede ofrecerse el tratamiento de la diabetes a los adultos con diabetesCondicionalMuy baja
ColesterolPuede ofrecerse el tratamiento de la dislipemia (colesterol o grasas altas en la sangre) en la mediana edadCondicionalBaja
AudiciónPueden ofrecerse audífonos a los adultos con pérdida de audiciónCondicionalBaja
Vida socialPueden recomendarse actividades sociales a adultos con cognición normal o deterioro cognitivo leveCondicionalMuy baja
Entrenamiento cognitivoPuede ofrecerse a personas mayores con cognición normal o deterioro cognitivo leveCondicionalBaja
Estimulación cognitivaPuede fomentarse: actividades estructuradas en grupo y actividades cotidianas como leer, contar historias o jugarCondicionalMuy baja
Contaminación del aireReducir la exposición, en el hogar y en el ambiente (sobre todo a las partículas PM2,5), puede reducir el riesgoCondicionalMuy baja
Varias medidas a la vezPueden ofrecerse intervenciones que actúen sobre varios factores a la vez y estén adaptadas a cada personaCondicionalModerada a alta

La OMS emite además dos recomendaciones en contra:

  • Suplementos de vitaminas B y E, omega-3 y multivitamínicos o minerales. No se recomiendan para reducir el riesgo de deterioro cognitivo o demencia (recomendación fuerte, certeza moderada). Se refiere a personas sin una carencia establecida.
  • Terapia hormonal de la menopausia. No se recomienda para reducir específicamente el riesgo de demencia en mujeres de 65 años o más (recomendación condicional, certeza muy baja). Esto no cuestiona su uso para los síntomas de la menopausia, que es para lo que se emplea. Más en menopausia y memoria. En mujeres menores de 65 años, la OMS considera que no hay evidencia suficiente para aconsejar a favor o en contra.

Y en varios ámbitos no encuentra evidencia suficiente para recomendar una intervención con el fin específico de reducir el riesgo de demencia: el tratamiento de la depresión, las intervenciones para mejorar el sueño o tratar sus trastornos, como la apnea del sueño, los fármacos que se usan para evitar que se repita un ictus, las intervenciones tras un traumatismo craneal y las de la visión. Eso no significa que no importen: la OMS mantiene sus recomendaciones generales de tratar la depresión, cuidar el sueño y corregir los problemas de visión por sus propios beneficios para la salud, pero no puede afirmar que hacerlo reduzca por sí solo el riesgo de demencia.

La propia OMS advierte de los límites de esta evidencia: en la mayoría de los factores se apoya en estudios de observación o en pocos ensayos, con seguimientos cortos y pocas veces con la demencia o el deterioro cognitivo leve como resultado, y procede sobre todo de países de renta alta.

Qué han probado los ensayos clínicos

Los estudios de observación pueden mostrar que quienes se mueven más tienen menos demencia, pero no prueban que el movimiento sea la causa. Para saberlo hacen falta ensayos clínicos, en los que se reparte al azar a las personas entre una intervención y otra. Estos son los principales:

Principales ensayos clínicos sobre prevención del deterioro cognitivo y la demencia
EnsayoQuiénes participaronQué se comparóQué encontró
FINGER (Finlandia, 2015)1.260 personas de 60 a 77 años con riesgo elevado de demencia según una escala y una cognición en la media o algo por debajo de la esperada para su edadDos años de un programa con dieta, ejercicio, entrenamiento cognitivo y control de los factores de riesgo vascular, frente a consejos generales de saludMejora algo mayor de la cognición global: diferencia de 0,022 desviaciones estándar por año (IC 95 %: 0,002 a 0,042). Hubo más efectos adversos en el grupo del programa (7 % frente a 1 %), sobre todo dolor musculoesquelético
US POINTER (EE. UU., 2025)2.111 personas de 60 a 79 años, sedentarias y con una dieta mejorable, con otros factores de riesgo de deterioro cognitivoDos años de un programa estructurado (más intenso y con seguimiento) frente a uno autoguiado, con los mismos objetivos y menos estructuraLa cognición global mejoró en los dos grupos y algo más con el programa estructurado: diferencia de 0,029 desviaciones estándar por año (IC 95 %: 0,008 a 0,050). No hubo un grupo sin ninguna intervención
SPRINT MIND (EE. UU., 2019)9.361 adultos de 50 años o más con hipertensión, sin diabetes ni ictus previoObjetivo de tensión sistólica por debajo de 120 mmHg frente a por debajo de 140 mmHg (3,3 años de tratamiento y 5,1 de seguimiento, de mediana)Demencia probable: 7,2 frente a 8,6 casos por 1.000 personas-año, sin diferencia significativa (HR 0,83; IC 95 %: 0,67 a 1,04). Deterioro cognitivo leve: menos casos con el objetivo más bajo (HR 0,81; IC 95 %: 0,69 a 0,95). El ensayo se interrumpió antes de tiempo y pudo tener poca potencia para la demencia
ACHIEVE (EE. UU., 2023)977 personas de 70 a 84 años con pérdida de audición sin tratar y sin deterioro cognitivo importanteTres años con audífonos y asesoramiento audiológico frente a educación para la saludSin diferencia significativa en el conjunto (0,002 desviaciones estándar; IC 95 %: -0,077 a 0,081). Un análisis previsto de antemano mostró que el efecto difería entre los dos grupos reclutados: hubo señales de beneficio en el de más riesgo de deterioro (el 24 % de los participantes, procedente de un estudio cardiovascular), pero no en el de menos riesgo
Dieta MIND (EE. UU., 2023)604 personas sin deterioro cognitivo, con antecedentes familiares de demencia, sobrepeso y una dieta mejorableTres años de dieta MIND con restricción calórica leve frente a una dieta de control con restricción calórica leveLa cognición mejoró en los dos grupos, sin diferencia significativa (0,035; IC 95 %: -0,022 a 0,092). Tampoco hubo diferencias en las medidas de resonancia magnética cerebral

Cómo leer estos resultados:

  • Los programas con varias medidas dieron mejoras pequeñas en pruebas cognitivas. Fue así en FINGER y en US POINTER durante dos años, pero ninguno midió si se evita la demencia. Los autores de US POINTER señalan que hace falta seguimiento más largo para saber si el beneficio es relevante en la práctica y se mantiene.
  • Tratar la tensión arterial reduce el riesgo de deterioro cognitivo leve, pero no está claro que reduzca la demencia. SPRINT MIND comparó dos objetivos de tensión en personas con hipertensión, no tratar frente a no tratar. El objetivo que te corresponde lo decide tu médico.
  • Los audífonos pueden ayudar sobre todo a quien tiene más riesgo. En el conjunto de ACHIEVE no hubo diferencia, y la comisión de The Lancet considera que su uso parece especialmente eficaz cuando hay además otros factores de riesgo.
  • La dieta MIND no ha demostrado ventaja. Mejoraron los dos grupos, incluido el que siguió una dieta de control.
  • Una revisión de 2017 ya lo resumía como «alentador pero no concluyente». Un comité de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EE. UU. calificó así la evidencia sobre tres medidas: la actividad física, el control de la tensión arterial en personas con hipertensión y el entrenamiento cognitivo.

Qué no ha demostrado prevenir el Alzheimer

  • Vitaminas y suplementos. La OMS recomienda con firmeza no tomarlos con este fin si no hay una carencia diagnosticada. Tienes más información en pastillas y vitaminas para la memoria y en ginkgo biloba. Si te preocupa una carencia de B12, mira vitamina B12 y memoria.
  • Los juegos y las aplicaciones de «entrenamiento cerebral». Se mejora en la tarea que se practica, pero hay poca evidencia de que eso se traslade a la vida diaria o evite la demencia. Lo explicamos en ejercicios de memoria.
  • Una dieta concreta. La dieta mediterránea es la que reúne más evidencia para la salud cardiovascular y en muchos estudios se asocia a menos deterioro cognitivo. Pero el ensayo de la dieta MIND no mostró ventaja frente a una dieta de control, y la OMS solo recomienda, de forma condicional, un patrón de alimentación saludable y equilibrado en general. Ideas en alimentos para mejorar la memoria.
  • Los fármacos contra el amiloide. Lecanemab y donanemab están autorizados en la Unión Europea para el Alzheimer incipiente con amiloide confirmado, no para prevenirlo: lecanemab y donanemab.
  • Los productos que prometen prevenirlo. Alzheimers.gov advierte de que hoy no existe ningún producto que prevenga la enfermedad, por más que se anuncien para mejorar la salud del cerebro. Consulta con tu médico antes de tomar cualquier medicamento o suplemento nuevo.

Por dónde empezar

No hace falta cambiarlo todo a la vez. Lo que más respaldo tiene coincide con lo que cuida el corazón, y cualquier mejora suma:

  • Muévete. Es la medida con la recomendación más firme de la OMS. El Ministerio de Sanidad aconseja a los adultos entre 150 y 300 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada, además de ejercicios de fuerza al menos dos días a la semana. Qué ejercicio conviene y qué han demostrado los estudios, en ejercicio físico y memoria.
  • No fumes y evita el exceso de alcohol. Si fumas, tu centro de salud puede ayudarte a dejarlo. Sobre el alcohol, lee pérdida de memoria por el alcohol.
  • Controla la tensión arterial, el colesterol y el azúcar desde la mediana edad y sigue el tratamiento si tu médico te lo indica.
  • Revisa la audición y la vista. Usa audífonos si te los recomiendan y trata los problemas de visión que tengan solución.
  • Mantén la vida social y la mente activa. Aprender cosas nuevas, leer, jugar o quedar con otras personas es agradable y tiene cierto respaldo, aunque la evidencia de que evite la demencia es débil. Puedes empezar por la reserva cognitiva.
  • Come de forma variada y equilibrada y mantén un peso saludable.
  • Cuida el sueño y el ánimo, y protege la cabeza. La OMS no ve aún pruebas suficientes de que tratarlos reduzca por sí solo el riesgo de demencia, pero dormir mal y la depresión afectan a la memoria: sueño y memoria y pérdida de memoria por depresión. Usa casco y cinturón para evitar los golpes en la cabeza.

¿Y si tengo antecedentes familiares?

Tener un padre, una madre o un hermano con Alzheimer aumenta algo la probabilidad de tenerlo, pero no significa que vayas a padecerlo. La comisión de The Lancet señala que el riesgo se puede modificar con independencia de la variante genética APOE, y en el ensayo US POINTER el beneficio del programa estructurado fue similar en portadores y no portadores de la variante ε4. Las formas hereditarias, poco frecuentes, y las pruebas genéticas las explicamos en Alzheimer hereditario.

Prevenir no es diagnosticar

Estas medidas sirven para reducir el riesgo, no para tratar síntomas. Si notas que tu memoria ha empeorado, si los olvidos afectan a tu vida diaria o a tu familia le preocupan tus cambios, no esperes a «prevenir»: pide cita con tu médico. Te ayudamos a decidir cuándo consultar, y puedes ver qué pruebas se hacen en test de memoria y en cómo se diagnostica el Alzheimer.

Llama al 112 si la confusión o la desorientación aparecen de repente y de forma distinta a lo habitual, sobre todo si se acompañan de dolor de cabeza intenso, dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, fiebre o convulsiones.

Preguntas frecuentes

¿Se puede prevenir el Alzheimer?

No hay ninguna medida que garantice evitarlo, y la edad es su principal factor de riesgo. Lo que sí se puede es reducir el riesgo de demencia o retrasar su aparición. Según la comisión de The Lancet (2024), cerca del 45 % de los casos de demencia se asocian a 14 factores modificables, y la OMS (2026) recomienda con firmeza la actividad física y dejar el tabaco, aunque en general la certeza de la evidencia es baja.

¿Qué significa que el 45 % de los casos de demencia se pueden prevenir?

Es una estimación para toda la población: la parte de los casos que se asocia a 14 factores de riesgo modificables y que en teoría se evitaría si esos factores desaparecieran por completo. No es la probabilidad de que una persona concreta evite la demencia, y la propia comisión de The Lancet reconoce que algunas de las asociaciones pueden ser causales solo en parte.

¿Cómo prevenir el Alzheimer si hay antecedentes familiares?

Con las mismas medidas que cualquier otra persona. Tener un familiar con Alzheimer aumenta algo el riesgo, pero no lo determina, y según The Lancet el riesgo se puede modificar con independencia de la variante genética APOE. Las pruebas genéticas no se usan de rutina para predecir quién tendrá la enfermedad. Si en tu familia hay varios casos que empezaron antes de los 60 años, coméntalo con tu médico.

¿Hay alguna pastilla, vitamina o dieta que prevenga el Alzheimer?

No. La OMS recomienda con firmeza no tomar suplementos de vitaminas B y E, omega-3 ni multivitamínicos para reducir el riesgo de demencia si no hay una carencia diagnosticada, y los fármacos nuevos autorizados en la Unión Europea, lecanemab y donanemab, están indicados en el Alzheimer incipiente, no para prevenirlo. La dieta mediterránea se asocia a menos deterioro cognitivo en estudios de observación y es buena para el corazón, pero en el ensayo de la dieta MIND no hubo diferencia frente a una dieta de control.

¿A qué edad hay que empezar a prevenir el Alzheimer?

No hay una edad concreta: los factores de riesgo actúan a lo largo de toda la vida, desde la educación en la infancia hasta la vida social y la audición en la vejez. La comisión de The Lancet señala que actuar pronto y mantener bajos los factores de riesgo durante más tiempo ofrece más oportunidades, pero que nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para reducir el riesgo. Muchas medidas, como controlar la tensión arterial y el colesterol o dejar el tabaco, importan sobre todo desde la mediana edad.

¿Sirven los juegos y ejercicios mentales para prevenir el Alzheimer?

La OMS solo emite una recomendación condicional, con evidencia de certeza baja, de que el entrenamiento cognitivo puede ofrecerse a mayores con cognición normal o deterioro cognitivo leve, y otra de certeza muy baja para fomentar la estimulación cognitiva. No hay pruebas de que ningún juego ni aplicación evite la demencia. Aprender cosas nuevas y relacionarte con otras personas es agradable y tiene cierto respaldo, pero no sustituye a moverte, dejar de fumar o controlar la tensión.

Fuentes

  1. Risk reduction of cognitive decline and dementia: WHO guidelines, second edition. Organización Mundial de la Salud (OMS). 15 de julio de 2026. En inglés. https://www.who.int/publications/i/item/9789240123557
  2. Nuevas directrices de la OMS: hasta un 45 % del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse. Organización Mundial de la Salud (OMS). 15 de julio de 2026. https://www.who.int/es/news/item/15-07-2026-new-who-guidelines--up-to-45--of-dementia-risk-could-be-prevented-or-delayed
  3. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission (Livingston G y cols.), The Lancet 2024;404(10452):572-628. The Lancet. En inglés. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(24)01296-0
  4. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission (versión aceptada del manuscrito). University College London (UCL Discovery). En inglés. Acceso abierto. Explica cómo se calcula el 45,3 % y sus limitaciones. https://discovery.ucl.ac.uk/10196488/1/Livingston_Lancet%20Commission%20accepted%20version.pdf
  5. ¿Puedo prevenir la demencia? Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU., en Alzheimers.gov. Última actualización: 16 de junio de 2026. https://www.alzheimers.gov/es/puedo-prevenir-demencia
  6. Preventing Alzheimer's Disease: What Do We Know? Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), EE. UU. En inglés. Contenido revisado el 10 de octubre de 2023. https://www.nia.nih.gov/health/alzheimers-and-dementia/preventing-alzheimers-disease-what-do-we-know
  7. Preventing Cognitive Decline and Dementia: A Way Forward. Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EE. UU. (NASEM). 2017. En inglés. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28650595/
  8. A 2 year multidomain intervention of diet, exercise, cognitive training, and vascular risk monitoring versus control to prevent cognitive decline in at-risk elderly people (FINGER): a randomised controlled trial. The Lancet. Ngandu y colaboradores, 2015. En inglés. 1.260 personas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25771249/
  9. Structured vs Self-Guided Multidomain Lifestyle Interventions for Global Cognitive Function: The US POINTER Randomized Clinical Trial. JAMA. Baker y colaboradores, 2025. En inglés. 2.111 personas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40720610/
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  11. Hearing intervention versus health education control to reduce cognitive decline in older adults with hearing loss in the USA (ACHIEVE): a multicentre, randomised controlled trial. The Lancet. Lin y colaboradores, 2023. En inglés. 977 personas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37478886/
  12. Trial of the MIND Diet for Prevention of Cognitive Decline in Older Persons. The New England Journal of Medicine. Barnes y colaboradores, 2023. En inglés. 604 personas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37466280/
  13. Día Mundial de la enfermedad de Alzheimer (nota de prensa). Sociedad Española de Neurología (SEN). 18 de septiembre de 2025. https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link483.pdf
  14. Prevención del Alzheimer: hábitos y evidencias que reducen el riesgo. Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 23 de septiembre de 2026. https://blog.fpmaragall.org/prevencion-alzheimer
  15. Recomendaciones para la población sobre actividad física y reducción del sedentarismo. Ministerio de Sanidad. Actualizadas en 2022. https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/actividadFisica/recomendaciones.htm
  16. Informe de posicionamiento terapéutico de lecanemab (Leqembi), IPT-445/V1/08052026. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Publicado el 8 de mayo de 2026. https://www.aemps.gob.es/medicamentosUsoHumano/informesPublicos/docs/2026/IPT-445-Lequembi-lecanemab.pdf