Pérdida de memoria después de un ictus: deterioro cognitivo y demencia
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En resumen
- Ante una pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o entender, pérdida de visión, falta de equilibrio o un dolor de cabeza muy intenso, llama al 112 para activar el Código Ictus, aunque los síntomas desaparezcan.
- Los problemas de memoria, atención, lenguaje o percepción son muy frecuentes después de un ictus. Según la Estrategia en Ictus del Ministerio de Sanidad, el deterioro cognitivo o la demencia afectan al menos a un tercio de quienes han tenido un ictus, y haberlo sufrido duplica el riesgo de demencia.
- No todo deterioro tras un ictus es una demencia: muchos problemas mejoran en las semanas y meses siguientes. El riesgo de demencia es mayor si el ictus es grave, se repite o ya había fallos de memoria antes.
- La rehabilitación (terapia ocupacional, logopedia, estrategias para la memoria) se centra en las tareas del día a día. Prevenir un nuevo ictus y tratar la depresión, que es frecuente, son claves para proteger la memoria.
En esta página
- Qué es un ictus y por qué importa tanto el tiempo
- Cómo afecta un ictus a la memoria y al pensamiento
- Deterioro cognitivo y demencia tras un ictus: cuántas personas lo tienen
- La depresión después de un ictus
- Rehabilitación de la memoria y el pensamiento
- Prevenir un nuevo ictus para proteger la memoria
- Cómo puede ayudar la familia
- Cuándo consultar
- Preguntas frecuentes
Después de un ictus es muy frecuente notar que la memoria, la atención o la forma de pensar ya no son las de antes. A veces son secuelas que mejoran con el tiempo y la rehabilitación; otras, el inicio de un deterioro cognitivo que puede llegar a ser una demencia. El ictus es una de las causas de pérdida de memoria que más se pueden prevenir, y reconocerlo a tiempo cambia el pronóstico. Te explicamos cómo afecta un ictus a la memoria, cuántas personas desarrollan demencia, cómo es la rehabilitación y qué puedes hacer como familiar. No sustituye la valoración de un profesional.
Llama al 112 ante cualquiera de estos síntomas, aunque solo aparezca uno o desaparezca en pocos minutos: pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo, sobre todo en la cara, un brazo o una pierna de un lado; dificultad brusca para hablar o entender; pérdida brusca de visión, visión doble o pérdida de parte del campo visual; pérdida brusca del equilibrio o la coordinación; o un dolor de cabeza muy intenso y distinto al habitual. Al llamar se activa el Código Ictus, que avisa al hospital para atenderte en el menor tiempo posible.
Qué es un ictus y por qué importa tanto el tiempo
Un ictus se produce cuando se interrumpe el riego de sangre a una parte del cerebro, por un coágulo (ictus isquémico, más del 80 % de los casos) o por una hemorragia, explica la Sociedad Española de Neurología (SEN). Según el Ministerio de Sanidad, afecta a unas 120.000 personas cada año en España y causa unas 25.000 muertes. La SEN añade que dos de cada tres supervivientes tienen alguna secuela y que es la primera causa de discapacidad en España.
El tratamiento depende del tiempo: cuanto antes llega la persona al hospital, más posibilidades hay de limitar el daño. Por eso existe el Código Ictus, un procedimiento implantado en todas las comunidades autónomas que, según la Estrategia en Ictus del Sistema Nacional de Salud, prioriza la atención y el traslado inmediato a un hospital preparado. La SEN calcula que solo la mitad de la población sabría reconocer los síntomas.
Cómo afecta un ictus a la memoria y al pensamiento
La Estrategia en Ictus indica que, entre las personas que han sufrido un ictus, los déficits más frecuentes son la pérdida de función motora (del 50 al 85 %), de la función cognitiva (50 %) y de la comunicación (33 %). MedlinePlus incluye la confusión o la pérdida de memoria entre los síntomas del propio ictus.
Qué capacidad se pierde depende sobre todo de la zona del cerebro dañada. La guía de la SEN describe algunos patrones:
| Problema | Qué se nota | Zona o arteria que suele estar implicada |
|---|---|---|
| Pérdida de memoria | Olvido de lo reciente, como en una amnesia | Parte interna e inferior del lóbulo temporal |
| Afasia | Dificultad para hablar, entender, leer o escribir | Arteria cerebral media izquierda |
| Heminegligencia | No atender a un lado del espacio o del cuerpo, habitualmente el izquierdo | Hemisferio derecho |
| Agnosia visual | No reconocer objetos; en lesiones derechas, tampoco caras o lugares | Arteria cerebral posterior |
| Apatía | Falta de iniciativa y perseveración (repetir una idea o una acción) | Arteria cerebral anterior |
Tienes más información sobre algunos de estos problemas en afasia, agnosia y apraxia. También son frecuentes la fatiga y los cambios emocionales, que empeoran la concentración.
Deterioro cognitivo y demencia tras un ictus: cuántas personas lo tienen
Las cifras varían mucho según cómo se midan, pero todas indican que es frecuente:
- Al menos un tercio. La Estrategia en Ictus señala que el deterioro cognitivo y la demencia son de las complicaciones más frecuentes: afectan al menos a un tercio de los pacientes, y haber tenido un ictus duplica el riesgo de demencia.
- Del 15 al 30 % en tres meses. La guía de la SEN indica que entre el 15 y el 30 % de las personas con un ictus desarrollan demencia en los tres meses siguientes, la llamada demencia postictus.
- Del 7 al 41 % en el primer año. Un metaanálisis de 2009 con 7.511 pacientes encontró cifras desde el 7,4 % en estudios de población tras un primer ictus, sin demencia previa, hasta el 41,3 % en estudios hospitalarios de ictus repetidos que incluían a personas con demencia previa. En los estudios hospitalarios, después del primer año aparecían cada año nuevos casos en torno al 3 % de los pacientes.
Ese mismo metaanálisis encontró que entre el 9 y el 14 % de las personas ya tenían demencia antes del ictus. Es decir, a veces el ictus pone en evidencia un problema que ya existía.
Qué aumenta el riesgo
Según la guía de la SEN y una revisión de 2022, el riesgo de demencia tras un ictus es mayor con:
- un ictus grave, extenso o en ciertas zonas,
- ictus repetidos,
- un deterioro cognitivo leve previo,
- complicaciones del ictus, como crisis epilépticas, síndrome confusional agudo, falta de oxígeno o tensión baja,
- la edad avanzada, menos años de estudios y una larga exposición a factores de riesgo vascular, como la tensión alta.
¿Es demencia vascular, Alzheimer o ambas?
La demencia que aparece tras un ictus se clasifica como vascular, aunque, según la revisión de 2022, en las personas mayores es frecuente que coexistan cambios propios del Alzheimer. La Estrategia en Ictus advierte de que el daño vascular se asocia a menudo al Alzheimer y a la depresión, y que el diagnóstico no siempre es sencillo. MedlinePlus explica que el Alzheimer y la demencia vascular son las causas más comunes de demencia y pueden darse juntas.
Para hablar de demencia, la guía de la SEN exige que la pérdida de autonomía en las actividades diarias no se deba solo a las secuelas físicas del ictus, como la parálisis. Lo explicamos con detalle en demencia vascular y en demencia mixta.
La depresión después de un ictus
La depresión es el trastorno mental más frecuente tras un ictus: según la Estrategia en Ictus, la sufre hasta un tercio de los pacientes, sobre todo el primer año. Limita la calidad de vida, dificulta la rehabilitación y se relaciona con más problemas cognitivos. La ansiedad afecta hasta al 30 % durante el primer año.
MedlinePlus subraya que la depresión tras un ictus puede retrasar la recuperación, pero es una complicación muy tratable. Si notas apatía, tristeza o desinterés, coméntalo: a veces lo que parece un problema de memoria es, en parte, depresión. Lo explicamos en pseudodemencia depresiva.
Rehabilitación de la memoria y el pensamiento
La Estrategia en Ictus organiza la neurorrehabilitación en varios niveles según las necesidades: en el hospital para las discapacidades complejas, ambulatoria para las leves o moderadas y en casa para algunos pacientes. Recomienda que el paso del hospital a la rehabilitación ambulatoria no supere las 24 a 48 horas.
La guía británica NICE sobre rehabilitación del ictus, de 2023, recomienda:
- Buscar el deterioro cognitivo en todas las personas tras un ictus y, si se detecta, hacer una valoración detallada antes de diseñar el tratamiento.
- Rehabilitación intensiva y multidisciplinar, de al menos 3 horas al día, 5 días por semana, con fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia, adaptada a lo que cada persona pueda hacer.
- Intervenciones de memoria centradas en las tareas del día a día: ayudar a la persona a ser consciente de sus fallos, técnicas de aprendizaje sin errores y de asociación, y ayudas externas como agendas, listas, calendarios y alarmas, junto con rutinas y recordatorios en casa.
- Entrenamiento de la atención, reduciendo las distracciones y dando pistas durante la tarea.
- Informar a la familia de cómo afecta el deterioro cognitivo, que puede variar con el tiempo.
- Revisar las necesidades de la persona y de quienes la cuidan a los 6 meses y después cada año.
¿Y los medicamentos? La guía europea de 2021 sobre deterioro cognitivo tras un ictus no encontró pruebas suficientes para recomendar los medicamentos del Alzheimer, como los inhibidores de la colinesterasa o la memantina, ni nootrópicos. Tampoco para recomendar o desaconsejar la rehabilitación cognitiva en general, aunque sí reconoce la importancia de una valoración cognitiva dirigida. Desconfía de productos que prometan recuperar la memoria tras un ictus.
Prevenir un nuevo ictus para proteger la memoria
Cada nuevo ictus aumenta el riesgo de demencia. Según el Ministerio de Sanidad, el 90 % de los ictus podrían evitarse. La SEN cita como principales factores de riesgo del deterioro cognitivo vascular la tensión arterial alta, la diabetes, el colesterol alto, la fibrilación auricular y otras enfermedades del corazón, el tabaco, la obesidad y la falta de actividad física.
En la práctica:
- Controla la tensión arterial, el factor más importante según la SEN. Mira hipertensión y memoria.
- Toma la medicación de prevención que te hayan pautado, como antiagregantes o anticoagulantes, y no la dejes por tu cuenta.
- No fumes, muévete cada día dentro de tus posibilidades y cuida la alimentación.
La guía europea de 2021 aclara que estas medidas tienen muchos beneficios para la salud, aunque su efecto directo sobre la memoria no está demostrado. Tienes más en cómo prevenir el Alzheimer.
Cómo puede ayudar la familia
- Ten paciencia con los cambios. Los problemas cognitivos pueden variar con el tiempo y según la situación, y a menudo mejoran.
- Apóyate en ayudas externas: calendario visible, agenda, listas y alarmas, como propone la guía NICE.
- Mantén rutinas y un entorno ordenado, con pocos estímulos cuando haya que concentrarse.
- Pregunta por la rehabilitación y participa en ella: los terapeutas pueden enseñarte a ayudar sin hacerlo todo por la persona.
- Vigila el ánimo, y también el tuyo: cuidar puede ser agotador. Mira síndrome del cuidador quemado.
Cuándo consultar
Pide cita con el médico si, semanas o meses después de un ictus, la memoria o la capacidad para organizarse empeoran en lugar de mejorar, si aparecen cambios de conducta o desorientación nuevos, o si la persona se apaga, pierde interés o duerme mal. Comenta también los fallos de memoria en las revisiones aunque te parezcan leves.
Llama al 112 si aparecen de repente síntomas nuevos, como confusión, dificultad para hablar, pérdida de fuerza o de sensibilidad en un lado del cuerpo, pérdida de visión, falta de equilibrio o un dolor de cabeza muy intenso, aunque duren poco. Una persona que ya ha tenido un ictus puede tener otro, y cada minuto cuenta.
Preguntas frecuentes
¿Es normal tener pérdida de memoria después de un ictus?
Es frecuente. La Estrategia en Ictus del Ministerio de Sanidad indica que la función cognitiva se ve afectada en la mitad de las personas que han tenido un ictus, y que el deterioro cognitivo o la demencia afectan al menos a un tercio. Depende de la zona del cerebro dañada y de la gravedad. Según MedlinePlus, los problemas para pensar a menudo empiezan a mejorar en los días o semanas siguientes, y muchas personas siguen mejorando durante meses.
¿Se recupera la memoria después de un ictus?
Muchas veces mejora, en parte o del todo. Según MedlinePlus, los problemas para pensar suelen empezar a mejorar en los días o semanas posteriores al ictus, y muchas personas siguen mejorando durante meses o años; la rehabilitación ayuda. Cuando la memoria no se recupera, las estrategias que enseña la terapia ocupacional, como las agendas, las listas, las alarmas y las rutinas, ayudan a compensarla en el día a día.
¿Qué es la demencia post ictus?
Es la demencia que aparece tras un ictus. La guía de la Sociedad Española de Neurología indica que entre el 15 y el 30 % de las personas que sufren un ictus desarrollan demencia en los tres meses siguientes, y que es más probable si el ictus se repite, es grave, se complica o ya había un deterioro cognitivo leve previo. A veces se suma una enfermedad de Alzheimer que ya estaba empezando.
¿Un ictus puede causar Alzheimer?
Un ictus no causa la enfermedad de Alzheimer, pero ambos se combinan con frecuencia. La Estrategia en Ictus explica que el daño vascular puede asociarse a otros procesos, sobre todo el Alzheimer y la depresión, y que el diagnóstico no siempre es sencillo. La OMS incluye el ictus entre los factores que aumentan el riesgo de demencia. Cuando conviven, se habla de demencia mixta.
¿Hay medicamentos para la memoria después de un ictus?
No hay ninguno con eficacia demostrada para este fin. La guía europea de 2021 sobre deterioro cognitivo tras un ictus no encontró pruebas suficientes para recomendar inhibidores de la colinesterasa, memantina ni nootrópicos. Lo que sí está indicado es tratar los factores de riesgo para prevenir un nuevo ictus y tratar la depresión si aparece.
¿Qué hago si los síntomas de un ictus desaparecen en pocos minutos?
Llamar igualmente al 112. La Sociedad Española de Neurología insiste en llamar aunque solo aparezca uno de los síntomas o aunque desaparezcan a los pocos minutos, porque puede ser un aviso de un ictus mayor y el tratamiento depende del tiempo.
Fuentes
- Ponle cara al ictus. Sociedad Española de Neurología (SEN). Publicado el 3 de febrero de 2025. Síntomas de alarma, Código Ictus y datos en España. https://www.sen.es/component/content/article/3554-ponle-cara-al-ictus?catid=91&Itemid=1031
- Estrategia en Ictus del Sistema Nacional de Salud. Actualización 2024. Ministerio de Sanidad. Aprobada por el Consejo Interterritorial del SNS en 2024. Manifestaciones clínicas, Código Ictus, neurorrehabilitación y vida después del ictus. https://www.sanidad.gob.es/areas/calidadAsistencial/estrategias/ictus/docs/Estrategia_en_Ictus_del_SNS._Actualizacion_2024_accesible.pdf
- El 90 % de los casos de ictus son evitables. Ministerio de Sanidad. Nota de prensa sobre la actualización de la Estrategia en Ictus. Datos de incidencia en España. https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6549
- Guía oficial de práctica clínica en demencias. Sociedad Española de Neurología (SEN). 2018. Capítulo 5 (deterioro cognitivo vascular): demencia postictus, factores de riesgo y patrones según la zona del infarto. https://www.sen.es/attachments/article/2404/Guia_Demencias_2018.pdf
- Accidente cerebrovascular. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Última revisión el 16 de abril de 2025. Síntomas y pronóstico. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000726.htm
- Demencia vascular. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Última revisión el 16 de abril de 2025. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000746.htm
- Stroke rehabilitation in adults (NG236). National Institute for Health and Care Excellence (NICE), Reino Unido. Publicada el 18 de octubre de 2023. En inglés. Recomendaciones 1.2 (intensidad de la rehabilitación), 1.5 (funciones cognitivas), 1.6 (salud emocional) y 1.17 (revisiones a largo plazo). https://www.nice.org.uk/guidance/ng236/chapter/Recommendations
- Prevalence, incidence, and factors associated with pre-stroke and post-stroke dementia: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Neurology. Pendlebury y Rothwell, 2009. En inglés. 30 cohortes con 7.511 pacientes. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19782001/
- European Stroke Organisation and European Academy of Neurology joint guidelines on post-stroke cognitive impairment. European Stroke Journal. Quinn y colaboradores, 2021. En inglés. Guía europea. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34746430/
- Post-stroke cognitive impairment and dementia. Circulation Research. Rost y colaboradores, 2022. En inglés. Revisión de factores de riesgo. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35420911/
- Demencia. Organización Mundial de la Salud (OMS). Nota descriptiva consultada en octubre de 2026. Factores de riesgo. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/dementia