Atrofia cerebral: síntomas, causas y qué significa en una resonancia
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En resumen
- La atrofia cerebral es la pérdida de volumen del cerebro: mueren neuronas y se deterioran las conexiones entre ellas. Puede afectar a una zona (focal) o a todo el cerebro (generalizada) y se detecta con una resonancia magnética o un TAC.
- Cierto grado de atrofia forma parte del envejecimiento normal: en adultos sanos, el cerebro pierde alrededor de un 0,2 % de su volumen al año desde los 35 años y un 0,5 % anual hacia los 60. Encontrarla en un informe no significa por sí solo que haya una demencia.
- Puede deberse a muchas causas, como enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer, frontotemporal, párkinson, Huntington), ictus, traumatismos, infecciones o el alcohol. No es lo mismo que el Alzheimer: el Alzheimer es una de sus causas.
- La mayoría de las atrofias son irreversibles, pero se pueden tratar las causas y actuar sobre los factores de riesgo. El informe de una prueba de imagen debe interpretarlo un profesional junto con tus síntomas.

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Quizá has leído la palabra «atrofia» en el informe de una resonancia magnética o de un TAC y te ha preocupado. Es un hallazgo frecuente, y lo que significa depende de cuánta atrofia hay, en qué zonas está y cómo encaja con la edad y con los síntomas de la persona. Te explicamos qué es, cuándo puede ser normal, qué la causa y qué pasos siguen. Te informa; no sustituye a tu médico.
Qué es la atrofia cerebral
La atrofia es, según la Clínica Universidad de Navarra, la disminución adquirida del tamaño de un órgano o tejido que antes tenía un desarrollo normal. En el cerebro, el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU. (NINDS) explica que incluye la lesión y muerte de neuronas, la ruptura de las conexiones entre las redes de neuronas y el encogimiento gradual de regiones del cerebro.
Según la Fundación Pasqual Maragall, puede estar restringida a una zona o ser generalizada:
- Focal: afecta a un área limitada y los síntomas se relacionan sobre todo con las funciones que dependen de esa zona.
- Generalizada: afecta de forma global al cerebro y puede alterar varias funciones a la vez.
La atrofia no es un diagnóstico, sino un signo: indica que hay menos tejido cerebral y obliga a averiguar por qué.
¿Es normal tener atrofia cerebral con la edad?
En parte, sí. MedlinePlus explica que, con los años, el cerebro y la médula espinal pierden peso y neuronas (atrofia), y aclara que la demencia y la pérdida importante de memoria no son una parte normal del envejecimiento.
Una revisión de 56 estudios longitudinales con resonancia magnética en 2.211 personas sanas estimó que, a partir de los 35 años, el cerebro pierde un 0,2 % de su volumen al año, que esa pérdida aumenta poco a poco hasta un 0,5 % anual a los 60 y que pasados los 60 años supera el 0,5 %. Otro estudio con resonancias seriadas en 39 personas sanas de 31 a 84 años observó que la pérdida se acelera con la edad, sobre todo a partir de los 70, y de forma más marcada en los ventrículos y en el hipocampo.
Por eso ver atrofia en el informe de una persona mayor no significa necesariamente que haya una enfermedad. La Clínica Universidad de Navarra lo ilustra así: cierto grado de atrofia cortical es esperable en un hombre de 80 años, pero una pérdida de volumen desproporcionada para la edad puede indicar una enfermedad neurodegenerativa. Lo que distingue la atrofia normal de la patológica es el ritmo y la distribución regional de la pérdida de volumen. La Fundación Pasqual Maragall añade que en personas de edad avanzada es habitual encontrar atrofia cerebral sin deterioro cognitivo.
Síntomas de la atrofia cerebral
No hay síntomas propios de «la atrofia»: dependen de su extensión y de las áreas afectadas, y pueden ser cognitivos, conductuales, motores, sensitivos o una combinación. Por eso, en el informe de una prueba de imagen, lo importante es la zona y el patrón, no solo la palabra.
| Dónde se ve la atrofia | Con qué se asocia | Qué dicen las fuentes |
|---|---|---|
| Hipocampo y corteza temporal medial, y corteza posterior | Enfermedad de Alzheimer típica | La SEN indica que es el patrón que muestra la resonancia en el Alzheimer típico. La atrofia del hipocampo también puede verse en otras enfermedades y no es específica del Alzheimer |
| Lóbulos parietal y occipital | Atrofia cortical posterior | Es poco frecuente y afecta sobre todo a la visión y la percepción, la lectura y la escritura. En la mayoría de los casos la causa es el Alzheimer, y suele empezar entre los 50 y los 65 años |
| Lóbulos frontal y temporal | Demencia frontotemporal | El NINDS explica que, al morir las neuronas, esos lóbulos se encogen y aparecen problemas de conducta, emocionales y de comunicación |
| Atrofia generalizada e hipocampal | Demencia vascular | La SEN señala que la atrofia, tanto generalizada como del hipocampo, se asocia fuertemente con la demencia vascular |
Si te preocupan los síntomas concretos, mira los primeros síntomas del Alzheimer y cuándo consultar al médico.
Causas de la atrofia cerebral
| Causa | Qué dicen las fuentes |
|---|---|
| Envejecimiento normal | Pérdida gradual de neuronas y de volumen, más rápida con los años (MedlinePlus y estudios longitudinales de resonancia) |
| Enfermedades neurodegenerativas | La Fundación Pasqual Maragall cita el Alzheimer, la demencia frontotemporal, el párkinson y la enfermedad de Huntington, y las considera una de las causas principales |
| Ictus y lesiones vasculares | Citadas por la Fundación Pasqual Maragall como causa de atrofia |
| Traumatismos craneales | También citados por la Fundación Pasqual Maragall |
| Infecciones del cerebro | La Fundación Pasqual Maragall menciona la encefalitis, la neurosífilis y el sida |
| Alcohol | En un estudio observacional de 550 personas seguidas durante 30 años, un mayor consumo se asoció, de forma proporcional a la dosis, con atrofia del hipocampo. Con 14 a 21 unidades semanales, un consumo moderado según el estudio, las probabilidades de atrofia del hipocampo derecho eran unas tres veces mayores (razón de probabilidades de 3,4). Beber poco (menos de 7 unidades semanales) no protegió frente a no beber |
| Déficit de vitamina B12 | En 107 personas de 61 a 87 años sin deterioro cognitivo, el cerebro perdió volumen más deprisa en las que tenían niveles bajos de B12. Es una asociación observacional; sus autores proponen estudiar el déficit de B12 como causa modificable |
Atrofia cerebral y Alzheimer: no es lo mismo
Una duda frecuente es si «atrofia cerebral» quiere decir Alzheimer. No: el Alzheimer es una de las enfermedades que pueden causarla, pero la atrofia también aparece en el envejecimiento normal y en otras enfermedades.
La Sociedad Española de Neurología (SEN) recoge tres matices que ayudan a entender por qué la resonancia no diagnostica el Alzheimer por sí sola:
- En las formas atípicas de Alzheimer, la atrofia del hipocampo puede ser mínima.
- Si no hay otros biomarcadores, la atrofia temporal medial aislada no es un buen biomarcador del Alzheimer. En personas de más de 85 años, la atrofia del hipocampo tiene una sensibilidad del 63 % y una especificidad del 69 % para el Alzheimer.
- En la práctica clínica hay que valorar el patrón global de atrofia del cerebro y no solo la del lóbulo temporal medial.
En la atrofia cortical posterior, un síndrome poco frecuente, predominan los problemas visuales y perceptivos, y no todas las personas con este síndrome tienen atrofia visible en las pruebas de imagen clínicas, según una revisión en The Lancet Neurology. Para saber más sobre el Alzheimer, consulta qué es el Alzheimer y qué lo causa.
Cómo se detecta
La localización y la extensión de la atrofia se detectan con pruebas de neuroimagen como el TAC (tomografía axial computarizada) o la resonancia magnética, y otras técnicas, como la tomografía por emisión de positrones (PET), complementan la información sobre la actividad de las distintas regiones. Según la SEN, la resonancia es la técnica de elección; si no puede hacerse o no está disponible, un TAC de equipos modernos permite identificar el patrón de atrofia característico del Alzheimer.
Existen escalas visuales semicuantitativas para valorar el grado de atrofia de la zona temporal medial y de la posterior. Las mediciones más precisas del volumen, como la volumetría, se usan sobre todo en investigación y todavía no son habituales en la consulta. El resultado se interpreta junto con la historia clínica, la exploración y las pruebas de memoria: puedes ver el proceso completo en cómo se diagnostica el Alzheimer.
¿Se puede revertir, frenar o prevenir?
- Revertir. Según la Fundación Pasqual Maragall, en la mayoría de los casos la atrofia es un proceso irreversible, pero el cerebro tiene plasticidad: si es focal y limitada, en algunos casos se recuperan funciones, en parte de forma espontánea y en parte con tratamientos y rehabilitación. Las enfermedades neurodegenerativas no tienen cura, aunque existen tratamientos que ayudan a controlar los síntomas.
- Tratar la causa. Según la Fundación Pasqual Maragall, el médico puede prescribir tratamientos para controlar o mejorar las condiciones de base relacionadas con la causa de la atrofia, como fármacos o consejos para mejorar la salud cardiovascular.
- Prevenir. Según la comisión de The Lancet (2024), cerca del 45 % de los casos de demencia podrían evitarse o retrasarse actuando sobre 14 factores de riesgo modificables. Ninguna medida garantiza no tener atrofia ni demencia. Tienes la lista completa en hábitos para cuidar la memoria.
El ejercicio es un ejemplo de resultados mixtos. En un ensayo con 120 personas mayores, el entrenamiento aeróbico aumentó un 2 % el volumen del hipocampo, sobre todo de su parte anterior, mientras que en el grupo de control disminuyó. Pero una revisión posterior de 14 ensayos con 737 personas no encontró un efecto significativo sobre el volumen total del hipocampo, aunque sí un efecto positivo en el hipocampo izquierdo, debido a que el ejercicio frenaba la pérdida de volumen con el tiempo.
Qué hacer si el informe menciona atrofia
No saques conclusiones por tu cuenta: la atrofia se valora según la edad, la zona y los síntomas. Pregunta a tu médico qué significa en tu caso y si conviene hacer otras pruebas. Si notas cambios en la memoria, el lenguaje, la conducta o la orientación, o afectan a tu vida diaria, pide cita; puedes distinguir los olvidos habituales de los preocupantes en olvidos normales o demencia.
Llama al 112 si la confusión, la pérdida de memoria o los cambios de conducta aparecen de repente y de forma distinta a lo habitual, sobre todo si se acompañan de dolor de cabeza intenso, dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, fiebre o convulsiones.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la atrofia cerebral?
Es la pérdida de volumen del cerebro: mueren neuronas, se deterioran las conexiones entre ellas y disminuye el tamaño de algunas regiones. Puede afectar a una zona concreta (atrofia focal) o a todo el cerebro (generalizada) y se detecta con una resonancia magnética o un TAC. No es una enfermedad en sí, sino un hallazgo que puede deberse a distintas causas.
¿Es normal tener atrofia cerebral con la edad?
Cierto grado de atrofia forma parte del envejecimiento normal: en adultos sanos, el cerebro pierde alrededor de un 0,2 % de su volumen al año desde los 35 años y cerca de un 0,5 % anual hacia los 60. Lo que distingue la atrofia normal de la patológica es el ritmo y la distribución de la pérdida de volumen, y el médico la interpreta junto con tus síntomas. Encontrarla en un informe no significa por sí solo que haya una demencia.
¿La atrofia cerebral es lo mismo que el Alzheimer?
No. La atrofia es un hallazgo en las pruebas de imagen; el Alzheimer es una de las enfermedades que pueden producirla, junto con otras, como la demencia frontotemporal, el párkinson o un ictus. En el Alzheimer típico la resonancia muestra atrofia sobre todo en el hipocampo y la corteza temporal medial y posterior, pero la atrofia del hipocampo también aparece en otras enfermedades y en las formas atípicas puede ser mínima. Por eso ni encontrarla ni no encontrarla basta para diagnosticar o descartar un Alzheimer.
¿Qué síntomas produce la atrofia cerebral?
Dependen de su extensión y de las áreas afectadas. Pueden ser cognitivos, conductuales, motores, sensitivos o una combinación. Si es focal, los síntomas se relacionan con las funciones de esa zona; si es generalizada, pueden afectarse varias funciones a la vez. En personas de edad avanzada es frecuente encontrar atrofia sin deterioro cognitivo.
¿Qué causa la atrofia cerebral?
El propio envejecimiento y numerosas enfermedades: neurodegenerativas (Alzheimer, demencia frontotemporal, párkinson, Huntington), lesiones vasculares como un ictus, traumatismos craneales e infecciones (encefalitis, neurosífilis, VIH). En estudios observacionales también se han asociado a ella el consumo de alcohol, incluso moderado, y unos niveles bajos de vitamina B12.
¿La atrofia cerebral tiene cura o se puede frenar?
En la mayoría de los casos, como en el envejecimiento normal y en las enfermedades neurodegenerativas, es irreversible, y estas últimas no tienen cura, aunque hay tratamientos que ayudan a controlar los síntomas. Si es focal y limitada, en algunos casos se recuperan funciones gracias a la plasticidad del cerebro, en parte de forma espontánea y con tratamientos y rehabilitación. Se puede actuar sobre los factores de riesgo: según la comisión de The Lancet, cerca del 45 % de los casos de demencia podrían evitarse o retrasarse actuando sobre 14 factores modificables.
Fuentes
- ¿Qué es la atrofia cerebral y qué síntomas provoca? Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 26 de febrero de 2021 y modificado el 30 de abril de 2026. https://blog.fpmaragall.org/atrofia-cerebral-cortical
- Atrofia: qué es y definición médica. Diccionario médico, Clínica Universidad de Navarra (CUN). Consultado el 21 de septiembre de 2026. https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/atrofia
- Glossary of Neurological Terms. Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), EE. UU. Revisado el 26 de marzo de 2025. En inglés. https://www.ninds.nih.gov/health-information/disorders/glossary-neurological-terms
- Cambios en el sistema nervioso con la edad. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Última revisión el 15 de julio de 2024. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/004023.htm
- Human brain changes across the life span: a review of 56 longitudinal magnetic resonance imaging studies. Human Brain Mapping. Hedman y colaboradores, 2012. En inglés. 2.211 personas sanas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21915942/
- A longitudinal study of brain volume changes in normal aging using serial registered magnetic resonance imaging. Archives of Neurology. Scahill y colaboradores, 2003. En inglés. 39 personas sanas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12873856/
- Guía oficial de práctica clínica en demencias. Sociedad Española de Neurología (SEN). 2018. Apartados sobre biomarcadores de imagen (resonancia magnética cerebral) y demencia vascular. https://www.sen.es/attachments/article/2404/Guia_Demencias_2018.pdf
- Frontotemporal dementia and other frontotemporal disorders. Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), EE. UU. Revisado el 13 de marzo de 2026. En inglés. https://www.ninds.nih.gov/health-information/disorders/frontotemporal-dementia-and-other-frontotemporal-disorders
- ¿Qué es la atrofia cortical posterior? Fundación Pasqual Maragall. Publicado el 11 de noviembre de 2024 y modificado el 21 de noviembre de 2024. https://blog.fpmaragall.org/atrofia-cortical-posterior
- Posterior cortical atrophy. The Lancet Neurology. Crutch y colaboradores, 2012. En inglés. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22265212/
- Moderate alcohol consumption as risk factor for adverse brain outcomes and cognitive decline: longitudinal cohort study. BMJ. Topiwala y colaboradores, 2017. En inglés. 550 personas seguidas durante 30 años. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28588063/
- Vitamin B12 status and rate of brain volume loss in community-dwelling elderly. Neurology. Vogiatzoglou y colaboradores, 2008. En inglés. 107 personas de 61 a 87 años. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18779510/
- Exercise training increases size of hippocampus and improves memory. Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Erickson y colaboradores, 2011. En inglés. Ensayo con 120 personas mayores. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21282661/
- Effect of aerobic exercise on hippocampal volume in humans: a systematic review and meta-analysis. NeuroImage. Firth y colaboradores, 2018. En inglés. 14 ensayos con 737 personas. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29113943/
- Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission (Livingston G y cols.), The Lancet 2024;404(10452):572-628. The Lancet. En inglés. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(24)01296-0
- Nearly half of dementia cases could be prevented or delayed by tackling 14 risk factors (nota de prensa de The Lancet). EurekAlert!, AAAS. En inglés, 31 de julio de 2024. https://www.eurekalert.org/news-releases/1052982



